Si bien le garantiza a la entidad monetaria la concurrencia de los bancos para esterilizar la fuerte emisión de pesos que se realizará en este segundo semestre, también presiona a la baja las tasas de los plazos fijos (ante el desinterés de las entidades por captar depósitos que no pueden prestar), lo que genera riesgo cambiario.
"Va rendir menos la inversión, pero en teoría los bancos no tienen dónde poner la liquidez. La Lebac baja el rendimiento, pero la demanda de crédito es baja y por la comunicación de febrero hay un tope en posición en moneda extranjera", dijo el ejecutivo de un banco privado. "Tampoco es un cambio muy brusco", agregó.
Según los balances al segundo trimestre presentados en la Bolsa en la última semana, algunos bancos multiplicaron por seis la cantidad de Lebacs respecto del activo en sus balances hasta llegar a una exposición del sector público del 10 y 15% incluyendo los bonos del Tesoro.
La falta de alternativas de inversión, la suba de tasas de interés que realizó el Central en enero pasado y la fuerte política de esterilización también cambió la distribución de las letras entre bancos públicos y privados. Los primeros redujeron el stock que tenían (70% del total) para usar su dinero para prestar al sector público y los segundos elevaron sus tenencias al 50% del total, según dijo el economista Nicolás Dujovne.
"El punto fundamental es que el crédito no tiene dinámica, y la esterilización es automática porque los bancos no tienen alternativa de colocación. Si el crédito tiene dinámica, es mas dificultoso para el BCRA que los bancos entren en Lebac", explicó Pedro Rabasa, director de Empiria Consultores, al recordar que la tasa de las letras estuvo quieta por 14 semanas.
Ante la falta de competencia en un nivel de crédito que no tiene demanda, la gran liquidez de los bancos garantiza al BCRA la compra de letras para la fuerte emisión monetaria que crece hacia final de año para financiar al fisco. Salvo que comience la demanda especulativa de crédito para endeudarse en pesos ante la expectativa de devaluación.
Si el crédito no crece, los bancos pueden empezar a reducir la liquidez para no tener que comprar Lebacs evitando tomar depósitos a plazo fijo y, por lo tanto, restringir la compra de Lebac.
"Genera más presiones a la baja de la Badlar. En 21,5% contra una expectativa de devaluación del 38% sólo augura apertura de la brecha cambiaria (con menor liquidación de exportaciones). No les está dando a los ahorristas chance de que quieran estar en tasa de interés", dijo Dujovne.

