Las compras de cobertura continuaron en el mercado argentino. Mientras el optimismo por la negociación con los holdouts amenaza con esfumarse, los inversores locales se empiezan a proteger ante una eventual escalada del tipo de cambio.
Como si fuera poco, el Banco Central informó a última hora del lunes un recorte de 100 puntos básicos en la tasa de retorno que ofrece en su licitación semanal de Letras. No parece ser una medida muy oportuna, en un contexto donde las principales cotizaciones del mercado cambiario acarician récords históricos. Además, inundar la plaza de pesos podría tener consecuencias ruines sobre la inflación.
El dólar "MEP" todavía no encontró su techo. Este mecanismo, que permite obtener divisas mediante la triangulación de bonos en la Bolsa porteña, convalidó un salto de 50 centavos, a $ 12,69. El contado con liquidación no se quedó atrás: trepó 55 centavos, a $ 11,31, aún lejos de los $ 12,65 que acusó durante la corrida cambiara estival.
Hasta el martes, los circuitos informales habían sido meros espectadores de este súbito impulso en el tipo de cambio implícito. Sin embargo, el rebote de hasta un 7,5% en apenas dos ruedas forzó la mano de los cambistas. El dólar paralelo sumó así 15 centavos para finalizar a $ 12,95.
Por su parte, la mesa de dinero del Banco Central se alzó con u$s 40 millones en el mercado mayorista de cambios. El billete cerró sin variaciones a $ 8,275, en una jornada en la que escasearon las autorizaciones para efectuar pagos al exterior.
Cabe mencionar que el Gobierno amplió ayer los plazos que tienen las empresas exportadoras para liquidar divisas, que ahora contarán con 30 días -en vez de 15- para ingresar los dólares en la plaza local.
El impacto cambiario se palpó especialmente en la renta variable. Por ejemplo, las acciones de YPF en la Bolsa de Buenos Aires sumaron un 2,44%, al tiempo que sus ADR en Wall Street se hundieron un 2,48%.
Esta fue la tónica de un mercado que debió digerir a media jornada un reporte de Reuters en el cual pone paños fríos a las negociaciones entre los bancos extranjeros y los holdouts. Las entidades habrían ofrecido 50 centavos por cada dólar de los casi u$s 1.660 millones que poseen los fondos en sus tenencias, una propuesta muy inferior a los 80 centavos que había barajado la banca internacional inicialmente.
De esta manera, los ADR cerraron con mayoría de bajas. Lo peor llegó desde el lado del Grupo Financiero Galicia, que anotó un desgaste del 2,95%, seguido de cerca por el 2,57 por ciento de Pampa Energía.
El contado con liquidación empujó a la Bolsa porteña hacia un ascenso del 2,96%, a 8.455,80 unidades, en una sesión donde se operaron $ 166,5 millones. Todas las acciones líderes cerraron en terreno positivo, pero las que más ganaron fueron las acciones de BBVA Francés ( 5,99%), Telecom Argentina ( 5,00%) y Siderar ( 4,79%).
Por el lado de los títulos públicos, los pesos pesados del segmento encabezaron las ventajas, mediante un repunte del 3,90% en el Bonar X, del 3,75% en el Boden 2015 y del 3,71% en el Bonar 2024. Esa fue la tendencia también para los bonos del canje, con una ganancia del 2,29% para el Par y otra del 1,61% en el Discount.
Se notó mayor actividad en las series "dollar linked", especialmente las emitidas por la Ciudad de Buenos Aires. Los papeles porteños con vencimiento en 2018, 2019 y 2020 terminaron con incrementos de un 2,98%, un 1,78% y un 1,38%, respectivamente.
En el caso de los cupones atados al crecimiento de la economía, el exiguo volumen de negocios no impidió que se registraran subas de hasta el 2,73% en los derivados nominados en dólares. En tanto, el cupón en euros escaló un 2,23%, mientras que el instrumento en pesos lo hizo en un 1,91 por ciento. |