Por MATÍAS BARBERÍA Los bancos se encontraron carentes de efectivo el día de ayer, con lo que la tasa de préstamos interbancarios a un día cerró en un máximo del mes de 25% ayer. Como resultado de las fuertes colocaciones de letras de tres meses o mas con las que el Banco Central (BCRA) regula la masa monetaria, las entidades se encuentra con poca liquidez de corto plazo.
La tasa de call entre entidades de primera línea pasó del 22% al 25% ayer, mientras que la misma tasa para entidades de segunda línea pegó un salto similar del 23% al 26%.
La suba del call es un problema para entidades chicas que tienen pocos depósitos.
El mes pasado, el BCRA no inyectó pesos porque esterilizó todo lo que emitió para financiar al Tesoro, dijeron en una entidad privada. Todos los bancos se han ido un poco de rosca con Lebac (las letras del BCRA) y no queda liquidez para el mercado interbancario, agregaron.
Según los balances al segundo trimestre presentados, algunos bancos multiplicaron por seis la cantidad de Lebacs respecto del activo en sus balances hasta llegar a una exposición del sector público del 10 y 15%.
Como explicaron en la mesa de otra entidad privada, el lento avance de los créditos aún por debajo del avance de los depósitos el crédito al sector privado se expandía 22% interanual al cierre de julio, muy por debajo del 38,5% de avance de precios que registra la consultora Elypsis en los mismos 12 meses debería haber dejado líquidos a los balances de las entidades financieras, pero una contradicción entre las tasas de corto y mediando plazo del BCRA hace que esa liquidez no se sienta en el día a día.
¿Hoy por hoy podemos considerar liquidez a las Lebac?, se preguntaron. Por un lado, hay un costo de oportunidad en quedarse con efectivo de corto plazo, porque mientras que la Lebac a 3 meses paga casi 26% a pesar de la baja de tasas, el el instrumento inmediatamente más corto, el pase, paga 9%. Conviene colocar en largo, dijeron. Por el otro, si lo que esperás es que la tasa de Lebac siga bajando, cuantas más Lebac tomes y a más largo plazo, mejor, porque crédito no toma nadie, concluyeron.