Los mercados argentinos cerraron la semana financiera exhibiendo una ligera recuperación, de la mano de la buena performance de las acciones de YPF. Asimismo, los inversores retomaron las tomas de cobertura, arrastrando al tipo de cambio implícito hacia nuevos récords.
En el frente buitre, el fondo NML Capital ratificó el fracaso de las negociaciones con los bancos extranjeros, como lo había adelantado su par Aurelius días atrás. Sin embargo, el humor de las operaciones cambió cuando la Corte de Apelaciones de Nueva York hizo lugar a un pedido realizado por el Citibank y convocó a una audiencia para el 18 de septiembre próximo, en un procedimiento "expeditivo" que podría abrir la puerta para que la Argentina pueda pagarle a los bonistas. Cabe aclarar que a fines de ese mes, el Gobierno debe hacer frente a u$s 186 millones en concepto de intereses del bono Par.
El panel líder de la Bolsa de Buenos Aires trepó un 3,53% hasta las 8.670,14 unidades. El vencimiento de opciones de agosto no impidió la escalada de las cotizaciones, alentadas por el multimillonario George Soros, quién duplicó su participación en YPF hasta el 3,5% del capital accionario. De esta manera, los papeles de la petrolera estatal subieron un 5,32% en la plaza local, acompañado por otro 3,81% en Wall Street.
Con cuantiosos $ 243,8 millones operados entre las líderes, los títulos de Petrobras Brasil encabezaron el pelotón de rendimientos a través de un 7,11%. El súbito rebote se explica en el trágico fallecimiento del candidato socialista Eduardo Campos, que podría ensombrecer las chances de reelección de la presidenta Dilma Rousseff. Fue un buen día además para las entidades financieras: el Galicia sumó un 4,13%, el Francés, un 2,38% y el Macro otro 1,85%. En este segmento, los inversores se mostraron ávidos de cobertura ante posibles variaciones en el tipo de cambio.
Por el lado de los títulos públicos, los bonos que cotizan en Nueva York retrocedieron otro escalón, deprimidos por el revés en las conversaciones entre privados para zanjar el "juicio del siglo". Así, el riesgo -país que releva el banco de inversión estadounidense JP Morgan ascendió un 3,49% hasta los 801 puntos básicos.
En Buenos Aires, las operaciones se movieron al compás del tipo de cambio implícito. El dólar "Bolsa" avanzó 52 centavos hasta una nueva marca histórica de $ 13,06, al tiempo que el "contado con liquidación" lo hizo en 15 centavos para finalizar en los $ 11,75. Este comportamiento provocó una subida del 1,79% en el Bonar 2024, una del 1,45% en el Boden 2015 y una de apenas el 0,19% en el Bonar X. Las series "D" de estas emisiones cotizaron lógicamente a contramano del mercado, con desgastes superiores al 3% en la rueda. En el caso de los bonos del canje de deuda, hubo progresos del 2,41% para el Par y del 4,41% para el Discount.
El plano cambiario fue algo más tranquilo para los operadores. El dólar mayorista escaló un 0,06% a $ 8,285, en tanto que la mesa de dinero del Banco Central logró absorber u$s 50 millones en el desenlace de la sesión. No obstante, las reservas de la autoridad monetaria cayeron u$s 24 millones hasta los u$s 28.944 millones.
El Gobierno también anunció el viernes que recurrirá a las reservas para cancelar una deuda de u$s 3.043 millones con organismos internacionales. A cambio entregará Letras a 10 años de plazo, debilitando aún más el perfil de solidez de la entidad que preside Juan Carlos Fábrega.
Por su parte, el dólar paralelo operó sin variaciones a $ 13,20. Los cambistas adujeron que la demanda no convalidó una suba que lleve el billete a valores superiores. Pero con una diferencia de apenas 14 centavos con el dólar MEP, las cuevas se ven cada día más presionadas a tocar nuevos récords. Encima, el Central ya reportó otro recorte de tasas en torno a los 20 punto básicos, una decisión que seguirá inyectando pesos a los circuitos informales. |