Por José Hidalgo Pallares - Más allá del impacto sobre las finanzas del gobierno federal, que ve cómo se le cierran las puertas de los mercados externos de capitales para cubrir su creciente déficit, el conflicto con los holdouts también afecta las maltrechas cuentas provinciales. Si el país no llega a un acuerdo con los fondos buitre, las provincias podrían enfrentar -según advierten distintos analistas- un aumento en las tasas de interés y en el tipo de cambio que derivarán en un mayor costo de los servicios de la deuda. En un contexto de ingresos estancados, la inversión pública será el gasto que recortarán. Algunas consecuencias de la "saga de la deuda" sobre las finanzas provinciales, de hecho, ya se están haciendo sentir. "Para el próximo año provincias como Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y también la Capital Federal tenían previstas emisiones en moneda extranjera por alrededor de 1500 millones de dólares en conjunto. Esas emisiones han quedado totalmente suspendidas", dijo Walter Agosto, investigador principal del Cippec y ex ministro de Hacienda de Santa Fe. "Esos fondos se iban a dirigir a distintos rubros, pero la infraestructura, que ya se ha venido usando como variable de ajuste, iba a ser uno de los destinos prioritarios", añadió. Agosto y el director del Área de Desarrollo Económico del Cippec, Lucio Castro, hicieron un estudio sobre los impactos de la saga de la deuda en las finanzas provinciales. Estos impactos no se limitan a la suspensión de nueva deuda en moneda extranjera, sino que las provincias deberán ajustar su gasto para poder seguir haciendo frente a obligaciones financieras cada vez más costosas. El estudio señala que "en 2008, el 27% de las obligaciones provinciales estaba denominado en moneda extranjera; hoy esa proporción supera el 34%". Si bien hay grandes diferencias entre provincias (como ejemplo se menciona que en la Capital Federal casi toda la deuda es en moneda extranjera, mientras en Chaco es apenas el 15%), esa tendencia "incrementa la vulnerabilidad de las finanzas provinciales a los vaivenes de la política cambiaria". Una variación importante en el tipo de cambio está entre los escenarios que los analistas proyectan si el país no soluciona el conflicto por la deuda en default. Para Castro, "en un escenario de ausencia de dólares financieros [mercados de capitales y organismos internacionales], el tipo de cambio actual es insostenible. La suba del blue muestra que el mercado espera una devaluación". Según el estudio, si el peso se devalúa 45% frente al dólar, en 2015 las provincias en su conjunto deberían alcanzar un superávit primario (antes del pago de intereses de la deuda) 6 veces mayor al proyectado para este año para mantener constante la relación deuda/producto y poder seguir haciendo frente a sus obligaciones financieras. Aumentar el superávit, no obstante, se presenta poco probable, no sólo porque el resultado positivo proyectado para este año se explica en gran parte por las ayudas del gobierno federal a las provincias (transferencias y prórrogas de vencimientos), sino también porque, según Castro, éstas han aumentado mucho los impuestos en los últimos años, por lo que es difícil que sus ingresos sigan creciendo. De hecho, según el estudio, la elevada presión tributaria fue la que llevó a las provincias "a volver a los mercados voluntarios de crédito". Otro escenario previsto en el estudio es una suba de las tasas de interés de referencia de 24% a 35%. Ese mayor costo de financiamiento obligaría a las provincias a triplicar su superávit primario en 2015 frente al proyectado para este año. El director del Iaraf, Nadin Argañaraz, también cree que el conflicto con los holdouts podría derivar en una devaluación y una suba de las tasas de interés, que "tendrán claramente un impacto negativo sobre las finanzas provinciales". Aun sin considerar el conflicto, el experto proyecta que en la segunda mitad de este año las provincias deberían tomar $ 25.000 millones para refinanciar su deuda. Si aumentan las tasas y el tipo de cambio, advierte Argañaraz, las provincias deberán pagar más por la deuda en moneda extranjera y enfrentar un costo mayor por la nueva deuda que tomen. En este escenario, Agosto no descarta que las provincias, para "hacer caja", incrementen la "deuda flotante", es decir, empiecen a postergar los pagos a sus proveedores. Las vías de contagio de la crisis34% En moneda extranjera Es el porcentaje de las deudas provinciales que está en divisas, 7 puntos más que en 2008. El servicio de esa deuda es sensible a la devaluación Mayores tasas Los analistas prevén un aumento de las tasas de interés, lo que encarecerá el financiamiento que las provincias deben tomar en los próximos meses. |