Por MARIANO GORODISCH -
En cualquier momento le hacemos la fiesta de 15 al
dólar, bromea un cuevero, en alusión a que ayer el billete cerró a un precio
récord de $ 13,95, con lo cual se comenzó a hablar en la City del dólar
Mascherano, por la camiseta número 14 que tenía en el Mundial el famoso jugador
todo terreno. La rueda fue toda muy a ciegas. ¿Qué significa esto? Que se
operó poco y nada: muy pero muy pocas operaciones, no hubo flujo de volumen,
revela un correta, como se denomina en la jerga financiera a los mayoristas del
blue, quienes son los armadores de precios del dark market. La suba de 40
centavos estuvo vinculada a que el Central devaluó 7 centavos el oficial, que no
hacía algo así desde enero pasado. El dólar Bolsa llegó a operarse en un momento
de la jornada a $ 13,40 y el contado con liqui llegó hasta $ 12,40, que fueron
otras razones que hicieron subir al bille, advierte el dueño de una mesa de
dinero. ¿Qué fue lo último que escuchaste?, esta es la frase que utilizan
en el ambiente para preguntar entre colegas por el valor final del blue. Al
soviético (como le decía Moreno a Kicillof), el mercado se lo come vivo. Molesta
a los industriales, a los del campo, a las automotrices, a los bancos, pero al
mercado nunca: te lleva puesto. Ante la incertidumbre reinante, el mercado no es
tonto y se cubre, sostiene el titular de una financiera. El 8 de agosto
pasado, la presidenta Cristina Kirchner había dicho: El que crea que va a
salvar su trabajo comprando dólares, lo más probable es que en el mediano plazo
lo termine perdiendo. Desde entonces hasta ahora, en estos 14 días, quien
compró dólares para fugarlos (liqui) ganó 16,5%, quien compró dólar Bolsa ganó
12% y quien compró blue ganó 9%. En lo que va del año, el informal aumentó 40%.
De todos modos, hay factores que demuestran que hoy el dólar puede llegar a
bajar. En primer lugar, se alejó del valor teórico, que surge de dividir la base
monetaria ($ 390.000 millones) sobre las reservas del Banco Central (u$s 29.000
millones), que arroja una divisa de $ 13,45. Por otro lado, la inflación le
está ganando por goleada a los incrementos salariales, lo que reduce como nunca
antes había pasado el poder adquisitivo de la gente. Por primera vez en la
vida, tuve que salir a vender ahorros en dólares que tenía para poder pagar la
tarjeta de crédito, reveló el directivo de una de las más grandes entidades del
país, que tiene un muy buen sueldo, pero su actualización salarial perdió contra
el incremento de precios. No es un caso aislado. No sólo ejecutivos tienen
que salir a vender sus ahorros en dólares para seguir manteniendo su ritmo de
vida. También lo deben hacer varias pequeñas y medianas empresas, para poder
afrontar el pago de sueldos y cubrir los cheques a proveedores, ya que, muchas
veces, con lo que recaudan no alcanzan a solventar todos sus gastos. Algunos,
incluso, tienen estos ahorros en el exterior y deben traerlo por cable, como
se denomina en la jerga al envío de dólares no declarados. Tantos son los que
están trayendo plata al país para poder cubrir gastos que hoy es más caro traer
plata (3%) que sacarla, que es gratis o se gana 1% por montos superiores a una
gamba, como llaman a operaciones de u$s 100.000. Para Alejandro Henke,
director de Proficio, el gobierno es cada vez más explícito en que no arreglará
la deuda, por lo cual faltará financiamiento externo y habrá menos dólares.
Además, anuncian medidas para sostener el nivel de actividad (aumentar el gasto,
tasas máximas, amenazar a los que despidan o suspendan personal) que, dada la
falta de financiamiento, implican una expansión monetaria mayor a la prevista
(que ya era alta), o sea, van a sobrar pesos. La gente se adelanta haciendo
subir el dólar (blue y bolsa) incluso por encima de la inflación real esperada
(35-40%). |