El anuncio del cambio de jurisdicción para el pago a los bonistas reestructurados no tuvo el efecto deseado por el Gobierno: el dólar oficial convalidó ayer su avance más importante desde la corrida cambiaria de enero. Con una suba de 7,5 centavos, a $ 8,405, el billete ya acumula en lo que va del año una escalada del 28,8 por ciento.
El mercado mayorista amaneció sin la presencia de las liquidaciones del agro, lo que se reflejó en un volumen de apenas u$s 38 millones cursados por el Siopel. La mesa de dinero del Banco Central se vio obligada de esta manera a inyectar unos u$s 10 millones para contener la frenética alza del tipo de cambio.
La intervención oficial se hizo más evidente en los contratos de futuros, que acumularon negocios superiores a los u$s 1.000 millones en las dos plazas más importantes del segmento. En el Rofex de Rosario, los plazos a diciembre cerraron a $ 9,255; los de enero, a $ 9,459; febrero a $ 9,675 y marzo a $ 9,905, exhibiendo una tasa implícita de hasta el 29,57%.
Por su parte, el dólar "blue" trepó 40 centavos para finalizar en otra marca histórica de $ 13,95. Así, la brecha cambiaria con el mercado oficial ascendió hasta el 66%. "El dólar sigue subiendo porque todos quieren proteger sus tenencias, y en un mercado tomador y sin vendedores, no hay otra salida que un dólar más caro", dijo un cambista. Los operadores identifican la incertidumbre, la alta inflación y la desaceleración económica como los condimentos esenciales para explicar el desvelo de los circuitos informales. Tampoco fue oportuna la inyección de $ 2.500 millones en la última licitación de Letras y Notas del Banco Central.
Otro plano que despierta recelo en ámbitos oficiales es el llamado dólar "ahorro", que ayer le significó al Gobierno una erogación de u$s 9,1 millones. Las existencias oficiales ya perdieron u$s 201,4 millones por esta vía en lo que va de agosto, a sólo u$s 4 millones del récord mensual registrado en julio.
Fue una jornada algo más plácida para las cotizaciones bursátiles: el contado con liquidación trepó 19 centavos, a $ 12,38, al tiempo que el dólar "MEP" lo hizo en 4 centavos a $ 13,14 (otro récord histórico).
Todas las miradas del mercado se posaron sobre la audiencia que programó el juez Griesa a una hora del cierre de las operaciones. Por lo pronto, el magistrado neoyorquino calificó de "ilegal" el cambio de jurisdicción impulsado por el Gobierno, aunque no hizo lugar a un pedido de los fondos buitre para declarar al país en desacato.
El panel líder de la Bolsa de Buenos Aires acusó una mejora del 0,93% hasta las 9.013,03 unidades, rompiendo el umbral de los 9.000 puntos por primera vez en la historia. "La Bolsa vuelve a subir porque la compra de acciones es una forma de proteger tenencias, y en un cuadro de incertidumbre las compras apuntan a sociedades de buena liquidez y con cotización en el exterior", dijo un operador. Con robustos $ 193,2 millones negociados, se destacaron las acciones de Siderar ( 4,72%), Telecom Argentina ( 3,33%) y Comercial del Plata ( 2,70%).
Para la franja de los títulos públicos, se observó una ligera toma de utilidades, concluyendo con una merma promedio del 0,5%. De esta forma, los inversores pusieron un freno a la ola de compras de cobertura que habían dominado a la plaza en sesiones anteriores. El Bonar 2024 bajó un 0,58% y el Bonar X otro 0,56%, en tanto que el Boden 2015 progresó un 0,17 por ciento.
Los bonos del canje de deuda no se alejaron de la tendencia, con caídas de hasta el 1,48% para las emisiones bajo legislación doméstica y de hasta el 1,16% para las que se encuentran sujetas a ley Nueva York. "Más allá de los vaivenes de corto plazo, puede abrirse espacio a arbitrajes de títulos en dólares de legislación NY/local de acuerdo con sus valuaciones relativas, en especial para aquellos inversores con posibilidades de aceptar la modificación de la sede de pago", opinó el economista Gustavo Ber. |