Por Jamie McGeever - NUEVA YORK (Reuters) - El dólar continuaba su descenso el miércoles después de que una serie de datos económicos de Estados Unidos no lograra aliviar la fuerte presión vendedora que llevó la divisa estadounidense a nuevos mínimos récord. Con el telón de fondo de la preocupación por el abultado déficit externo de Estados Unidos, la falta de voluntad de las autoridades de Estados Unidos de detener la caída del dólar y las especulaciones de que algunos bancos centrales están incrementando sus reservas en euros, el dólar alcanzó nuevos mínimos frente a las demás monedas importantes. Una serie de datos, de contenido mixto, particularmente la cifra de la confianza del consumidor publicada por la Universidad de Michigan, no lograron dar al dólar un respiro. "Este no es un ambiente en el que los datos cíclicos importen demasiado," dijo Bob Sinche, jefe de estrategia cambiaria global de Bank of America en Nueva York. "Pero esto no tiene que ver con un comportamiento cíclico. Se trata de una redistribución de las reservas y flujos de capital lentos al final del año. Y parece que nadie quiere ponerse en el medio por el momento," agregó. La lectura final de noviembre del índice de la Universidad de Michigan de la confianza del consumidor fue de 92,8, un alza frente a la lectura final de octubre que fue de 91,7. No obstante, los analistas en promedio habían previsto que el índice subiría a 96,0. La lectura preliminar de noviembre fue de 95,5. El euro se negociaba a 1,3155 dólares, tras haber alcanzado previamente en la jornada un nuevo récord de 1,3170 dólares. El dólar también cayó a mínimos de nueve años de 1,1489 francos suizos y a mínimos de cuatro años y medio frente al yen, a 102,58 yenes . La libra esterlina se negociaba a 1,8797 dólares . NO HAY RESPIRO A LA VISTA Los pedidos de bienes duraderos, artículos costosos fabricados para durar por lo menos tres años como automóviles y refrigeradores, cayeron un 0,4 por ciento en octubre. Sin incluir transporte, los pedidos cayeron un 0,7 por ciento. Los economistas habían previsto incrementos de 0,5 y 0,2 por ciento, respectivamente. No obstante, las cifras de septiembre fueron modificadas al alza, a 0,9 por ciento y 2,8 por ciento. La solicitudes iniciales de beneficios por desempleo disminuyeron en 12.000 en la semana terminada el 20 de noviembre, desde 335.000 en la semana anterior, algo que sorprendió a los economistas que habían previsto un leve incremento de 1.000. El sentimiento negativo del mercado hacia el dólar fue reforzado la semana pasada después de que en su reunión en Berlín el fin de semana pasado, el Grupo de los Veinte no diera indicaciones de que fuera a tomar alguna medida para frenar la caída del dólar. En cambio, las autoridades de Europa y Estados Unidos seguían culpándose mutuamente de los problemas de dólar. Estados Unidos parecía aceptar la tendencia a la baja, que ha llevado al dólar a mínimos de nueve años frente a una cesta de monedas . En el mercado continuaba resonando la advertencia que hizo la semana pasada el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, sobre la debilidad de la moneda. El jefe de la Fed dijo que el apetito del mercado por los activos de Estados Unidos en algún momento se diezmará, lo que incrementa la perspectiva de que los flujos de fondos extranjeros hacia Estados Unidos no serán suficientes para compensar su amplio déficit en cuenta corriente. "El sentimiento es extremadamente pesimista," dijo Stephen Jen, principal estratega de divisas de Morgan Stanley en Londres. |