Precisamente fue el bono que no se pudo pagar por el fallo de Thomas Griesa en el caso holdouts, el Discount en dólares bajo ley estadounidense, el que se desplomó un 18% en lo que va del mes, poco más de 20 días. A su vez, el Par en dólares, con la misma ley, perdió un 13%.
Por su parte, los títulos de corto plazo también cayeron: el Bonar X un 11,4% y el Boden 2015 el 5%.
De todas formas, cabe señalar que los precios de cierre del último viernes se mantienen por encima de los valores que mostraban los bonos en los primeros meses del año, cuando fueron golpeados por las medidas del Banco Central (BCRA) de fines de enero. La decisión de la autoridad monetaria más recordada de esa época es la devaluación, sin embargo fue la imposición a los bancos de deshacerse de parte de su cartera en dólares lo que hizo que los precios de la renta fija se derrumbaran.
"También hay que hacer hincapié en que si bien se castigó mucho al mercado en las últimas ruedas, los bonos todavía están lejos de los precios de enero, aún con el default confirmado y la posibilidad del desacato", resaltó Augusto Posleman, Head of Private Wealth Management de Portfolio Personal. "Que no hayan caído más también tiene que ver con que el default es técnico y no genuino", agregó.
Otro punto a tener en cuenta es que los títulos públicos se habían disparado días antes de la cesación de pagos, por la confianza que tenían los inversores en un arreglo de último minuto entre el gobierno y los fondos buitres.
Una caída de dos dígitos podría generar compras de oportunidad, incluso podría haber un rebote técnico. Lisandro Riva, asesor financiero de Bull Market, dijo que podría haber un rebote sobre el cierre de este semana, si es que el juez sigue eludiendo el desacato, tras el canje que propuso la presidente Cristina Fernández. "Los inversores tomaron como buena noticia que Griesa no dijera nada sobre un desacato. Habrá que esperar para ver si mantiene ese discurso", advirtió Riva.
No obstante, como se disiparon las últimas ilusiones del mercado sobre el pago a los holdouts, ya no en enero sino hasta que llegue un nuevo gobierno, el escenario de mediano plazo es a la baja. La alternativa oficial de ofrecer un cambio en el lugar de cobro de los títulos que quedaron impagos solo sirvió, al menos por ahora, para generar más incertidumbre.
Por su parte, las acciones que se negocian en Wall Street también se hundieron en lo que va del mes. Las bajas llegaron a ser de hasta casi un 30%, pero lo cierto es que se trata de un mercado mucho más volátil.
En cuanto a las acciones y los títulos públicos en el terreno doméstico, los descensos fueron más moderados desde el default, porque la suba del dólar de la última semana hizo que repuntaran los precios de los activos en pesos.

