Envuelto otra vez en la incertidumbre, el mercado volvió a mirar en estos días al "dólar cobertura" como una referencia sobre la que podría empezar a converger el valor de equilibrio del "blue".
La relación entre los pesos que circulan en la economía (la base monetaria) y el stock de reservas del Banco Central fue señalada desde siempre por este Gobierno como un resabio de la convertibilidad que debía quedar en el olvido. Pero apareció intacta, durante los dos primeros años de cepo cambiario, en el razonamiento de los agentes que participan en el mercado de divisas informal y de cuyas operaciones surge el precio del dólar "blue". Este ratio entre pasivos y activos del Central, llamado "dólar cobertura", se ubica ahora en $ 13,60, según los últimos datos oficiales y estimaciones de consultora AMF Economía. Es un valor sobre el que pareció converger el "blue" durante al menos los últimos diez días.
El cociente entre estos dos stocks de pesos y dólares se convirtió, desde fin de octubre de 2011 hasta principios de 2014, en una referencia importante para el mercado informal que (casualidad o no) acompañó fielmente el valor con el precio del billete en las cuevas. Es, sin embargo, un indicador algo rudimentario de la solvencia y la capacidad del Banco Central para responder a sus pasivos en el caso de una posible corrida bancaria, dado que no incluye el stock de Lebac y Nobac del Banco Central, que es una deuda exigible a la vista que tiene el organismo (y que se incrementó notablemente a lo largo de este año de los $ 120.000 a los $ 220.000 millones) y no descuenta en la cantidad de reservas los depósitos en dólares de ahorristas que hoy se contabilizan como tales, pero en rigor no pertenecen al organismo oficial. Bien calculado, este tipo de cambio implícito entre sus pasivos y sus activos supera hoy ya los $ 20.
El precio del dólar "blue" se apartó del "dólar convertibilidad" sólo en algunos períodos. El divorcio más largo entre las series se inició este año, cuando el Gobierno decidió liberar parcialmente el cepo cambiario al permitir el acceso de los ahorristas a una ración limitada de dólares por mes. Este nuevo "beneficio" para los argentinos permitió que muchos compradores de divisas dejaran de hacer compras en el mercado informal y las realizaran directamente en las ventanillas de los bancos para luego ir a venderlas en las cuevas financieras.
En estos días en los que volvió el pánico de los ahorristas tras la baja de tasas de interés del BCRA, los ejecutivos del sistema financiero y los operadores bursátiles volvieron a señalar el valor de este "dólar cobertura" como el horizonte que buscaría la cotización del dólar informal para estabilizarse. Vuelve a ser así, al menos (y siempre en el contexto del cepo cambiario), un "techo psicológico" en el que se refugia el mercado cuando debe buscar un reparo ante la desconfianza y la incertidumbre.
El indicador toma vuelo ante una caída de reservas (el activo del Central y el denominador de este ratio) o ante un aumento en la cantidad de pesos (el pasivo y el numerador). En estas semanas se vieron, justamente, las dos cosas: el BCRA perdió u$s 180 millones de divisas y asistió al Gobierno con $ 12.600 millones.
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