La trepada del billete fue impulsada por el contado con liquidación, que es la vía que utilizan las multinacionales para fugar divisas al exterior. Subió 30 centavos a $ 13, porque grandes compañías usan el liqui para girar dividendos a las casas matrices y, en especial, para pagar importaciones, ya que les autorizan las DJAIs desde la Secretaría de Comercio, pero desde el Central les adeudan giros por casi u$s 4.000 millones. Al final de la rueda, el gobierno salió a bajar el dólar Bolsa, que cayó de $ 13,75 a $ 13,40, lo que hizo que el blue retrocediera unos centavos, pues había llegado a un pico de $ 14,45. Hay que tener en cuenta que tanto el informal como el MEP son mercados que mueven menos de u$s 10 millones diarios, una décima parte de lo que se moviliza con el liqui.
"“No nos extrañemos si BatiBerni encabeza un operativo contra las cuevas. Y no te sorprendas si comienzan a presionar a los diarios para que dejen de publicar información sobre el billete”", dice un operador.
"“En el alza del dólar influyen mucho las expectativas negativas respecto a las reservas, además de las bajas tasas de interés en pesos y la presión monetaria que se viene”", advierte un directivo de un banco de inversión.
A su criterio, sería peligroso que la Anses saliera a vender bonos contra pesos, porque reduciría la capacidad de venderlos contra dólares para acumular reservas, con lo cual parecería tener poco poder de fuego: “"Lo que va a poner más presión sobre el contado es la expansión monetaria de fin de año, mientras tanto tienen que llevar tranquilidad y quizás hacer pequeñas intervenciones de Anses o BCRA. Un CCL arriba de $ 13,50 sería un poco excesivo”".
Francisco Gismondi, de Empiria, sostiene que el dólar sube por expectativas y por incertidumbre, ya que no hay nada que ponga calma por ahora: “"Como sobran pesos, pero el mercado paralelo no saca pesos del mercado (sólo pasan de mano en mano), sin un ancla para las expectativas, el precio no tiene techo. El mercado oficial, si estuviera abierto, es diferente. A cierto precio se secaría la plaza de pesos, porque el BCRA vende dólares y retira pesos, pero en el blue eso no pasa”".
Para Nadin Argañaraz, director del Iaraf, el gobierno intentará influenciar sobre el precio del dólar ilegal a través de la venta de bonos: “"La clave pasa por bajar la expectativa de devaluación. Si baja el precio del dólar ilegal, puede bajar la brecha con el oficial y eso calma la expectativa de devaluación. Además, va a seguir operando en el mercado de futuros. Pero se viene un aluvión de pesos. Según mis cálculos, entre septiembre y diciembre puede haber que emitir $ 140.000 millones para el fisco. Más pesos implica una mayor presión sobre precios de bienes y del dólar. Todo vuelve al vínculo fiscal monetario”".
Desde la óptica de José Nogueira, titular de ABC Mercado de Cambios, la demanda se debe a la incertidumbre sobre el futuro: “"El dólar, al ser la moneda de refugio por excelencia, seguirá subiendo sin otra limitación posible que no sea la solución de fondo del problema”".
Gustavo Perilli, de AMF Economía, asegura que, “el Gobierno debe seguir aumentando las tasas de interés para que los pasivos de los bancos (los depósitos) se vuelvan más atractivos”.

