El presidente brasileño espera que el real baje a entre 2,90 y 3,10 frente al dólar y adelantó que el Banco Central reanudará el año próximo los recortes de la tasa de interés 
| “Nuestras relaciones comerciales no pueden depender sólo de dos bloques”, dice Lula |
|
|
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva dijo que la moneda de la Nación debe debilitarse para impulsar las exportaciones y ayudar a la economía a expandirse por segundo año, al tiempo que señaló que "el crecimiento debe ser sostenible". En una entrevista en el Palacio do Planalto, la residencia presidencial de vidrio y mármol en Brasilia, Lula, de 59 años, insitió en que "Brasil no puede crecer un año y contraerse al siguiente". Respecto de real brasileño, que avanzó 28,5% contra el dólar desde que asumió la presidencia, Lula opinó que "sería mejor para nuestras exportaciones" si el real se debilitara a entre 2,90 y 3,10.
Ex organizador sindical y fundador del Partido de los Trabajadores actualmente en el poder en Brasil, Lula sorprendió a muchos inversores cuando restringió el gasto para reducir la inflación. Los inversores, que hicieron hundir la moneda y los bonos brasileños antes de la elección de Lula en octubre de 2002, temían que bajo su liderazgo Brasil siguiera a la Argentina y cayera en la cesación de pagos de sus deudas. Los rendimientos del bono de referencia brasileño han caído a 9,5% desde 18,3% y las acciones y la moneda han trepado desde que Lula asumiera la presidencia.
Sin embargo, Lula dijo que resistirá a los reclamos de aumentar el gasto más rápido de lo que crece el ingreso, y que no subirá el salario mínimo más de lo que Brasil puede permitírselo.
El gobierno elevó el salario mínimo 8,3% este año a 260 reales (u$s 95) al mes, menos de un cuarto de lo que pedían los sindicatos. "Haremos lo que sea posible hacer", afirmó.
Expansión económica
Un volumen sin precedentes de exportaciones de soja, mineral de hierro y otras materias primas contribuyó a impulsar el crecimiento económico este año. Las exportaciones subieron un quinto, a u$s 73.000 millones el año pasado, y el gobierno pronostica que llegarán a u$s 94.000 millones este año.
En consecuencia, la economía brasileña se expandió 5,7% en el segundo trimestre respecto del año pasado, el más rápido ritmo desde 1996. Lula dijo esperar que la economía crezca 4,7% este año y más de 3,5% el próximo. "Si crecemos 4,5 a 5% el año próximo y 4,5 a 5 % en 2006, estamos consolidando este crecimiento sostenible", destacó.
Vestido con un traje oscuro y corbata a rayas rojas, Lula señaló que al asumir el cargo quería encarar el problema de la desigualdad social y combatir el hambre, así como reformular las alianzas comerciales globales a fin de que Brasil dependiera menos de Estados Unidos y la Unión Europea. EE.UU. es el mayor socio comercial de Brasil, y compra alrededor de 24% de sus exportaciones.
"No podemos quedarnos con relaciones comerciales que dependan sólo de dos grandes bloques comerciales", dijo el presidente brasileño, quien en las últimas dos semanas se reunió con el presidente ruso Vladimir Putin y su par chino Hu Jintao para discutir cómo impulsar el comercio bilateral.
Lula aceptó en septiembre mantener un superávit del presupuesto primario, que excluye los pagos de deuda, igual a 4,5% del producto interno bruto, o 68.000 millones de reales (u$s 24.800 millones), mayor que el objetivo del FMI para Brasil.
Implementar estas políticas le ha costado severas críticas dentro su propio partido, el PT.
"Usted está ahorrando al menos 68.000 millones de reales por año, pero no los usa para el pueblo", dijo Iván Valente, diputado del partido de Lula, en en octubre. "Los está usando para saldar deuda, y eso no les gustará a quienes apoyan al PT", sentenció.
Tasas de Interés
Tras recortar la tasa de referencia para los préstamos a 16% en agosto, desde tanto como 26,5% en febrero de 2003, el Banco Central empezó hace dos meses a subirla nuevamente para combatir la inflación que ha superado su meta anual de 5,5%.
El banco elevó la tasa a 17,25% la semana pasada. La inflación anual fue de 6,9% en octubre, poniendo a las tasas de interés reales en alrededor de 10%.
Lula dijo que "lo ideal sería que el año próximo trabajemos de manera que las tasas de interés puedan caer un poquito y así la gente tenga una tasa real más cercana a lo que es aceptable en la sociedad brasileña".
Aunque Lula prometió que continuará su lucha contra la inflación, admitió que Brasil no puede recortar más el gasto para combatirla porque eso podría estancar el crecimiento."No tenemos nada más que recortar, esa es la verdad", afirmó.
Lula, que en enero de 2002 dijo que Brasil era demasiado pobre como para pagar todas sus deudas, cumplió con un acuerdo de préstamo de u$s 40.000 millones firmado con el FMI por su predecesor Fernando Henrique Cardoso.
Poco después de asumir la presidencia, implementó reducciones de gastos sin precedente de 14.100 millones de reales. El déficit del presupuesto cayó a aproximadamente la mitad del nivel del año pasado, o alrededor de 3% del PIB. Lula dijo que planea volver a su departamento de Sao Bernardo do Campo cuando deje la presidencia. No quiso comentar si buscará un segundo período en 2006.
|