Por Martín Kanenguiser - La recaudación tributaria registró en agosto una baja respecto del promedio mensual acumulado desde enero, por los flojos indicadores de nivel de actividad económica interna y de las exportaciones, por lo que se agrandan las chances de tener un importante déficit en las cuentas fiscales al finalizar el año. El jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray , presentó los resultados, junto al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, en una conferencia de prensa en la que destacó que en ocho meses el organismo sobrecumplió en un 6,5% la meta fijada por el Gobierno para ese período. Sin embargo, en agosto el aumento interanual de la recaudación fue del 31,3%, frente a un promedio del 34,2% registrado desde enero. La evolución de la mayoría de los grandes impuestos repitió esa tendencia, con resultados más bajos en agosto que en el acumulado del año: en el caso del IVA, el incremento interanual nominal fue del 26%, frente al 34% que venía alcanzando; para los derechos de importación, el alza de agosto fue del 27,4%, frente al 31,6% anterior; en bienes personales, creció 31,8%, frente al 38,5% del acumulado hasta ahora, y el caso más extremo fue el de las retenciones a las exportaciones, donde la variación en agosto fue de -3,4%, frente a una suba del 50,5% anterior. Las únicas dos excepciones fueron Ganancias, que creció 45,7% el mes pasado (frente al 39,3% del promedio anterior), por la falta de ajuste por inflación, y el sistema de la seguridad social (31,2%, frente al 26,9 por ciento). Los analistas consultados por LA NACION manifestaron su decepción por el resultado alcanzado, ya que esperaban una suba en torno al 35%, que permitiera acortar la brecha con el ritmo de expansión del gasto público. Además, señalaron que el alza interanual del 31,3% de la recaudación está bien por debajo de la inflación medida por algunas provincias y por las consultoras privadas, que ronda el 40% anual. El Ieral (el Instituto de Investigaciones de la Fundación Mediterránea) indicó al respecto: "En el período enero-agosto, la caída real de la recaudación es del 2% para el total de la recaudación y para el IVA. Ante un gasto público que en los meses con datos de 2014 crece a tasas crecientes, la merma en la recaudación real, en un proceso que se agrava cada mes, no es precisamente una buena noticia, y de no morigerar la suba del gasto, conduce a un creciente financiamiento del Tesoro a través de la asistencia del Banco Central". Respecto del mes pasado, el economista Nicolás Bridger, director de Prefinex, dijo: "El comportamiento del IVA [cuya recaudación creció en agosto 26 por ciento en términos nominales, por debajo de la inflación real] es un reflejo del menor nivel de consumo, mientras que la caída en los derechos de exportación responde a una demanda externa menos vigorosa, sumada a una actitud de espera de los exportadores ante la ampliación de la brecha cambiaria". Más tajante, la economista jefe de la Fundación Capital, Gabriela Nudel, sostuvo que el resultado del mes pasado "fue horrible, porque, salvo los impuestos ligados al comercio exterior, el resto creció por debajo del nivel de actividad; más aún, este mes se frenaron las devoluciones y reintegros, porque de lo contrario la recaudación total habría crecido menos del 30 por ciento" interanual. Para la Fundación Capital, el déficit fiscal ascendería este año al 2,5% del producto bruto interno. Sin embargo, en la consultora Empiria apuntan que, sumando la carga de intereses y sin contabilizar los aportes del Banco Central y de la Anses, el rojo de las cuentas públicas rondaría el 5% del PBI, con lo que se agravarían los problemas de financiamiento del Estado. Para el estudio Bein, en tanto, el déficit primario (antes del pago de los intereses de la deuda) llegaría a uno $ 150.000 millones (3,4% del PBI), sin contar las rentas del BCRA y la Anses. En este sentido, el director de ACM, Maximiliano Castillo, sostuvo que "con la recaudación creciendo al 34,2% año contra año, parece seguir profundizándose la divergencia presente entre la evolución de los gastos y la recaudación impositiva, lo cual reafirma nuestra estimación, con sesgo a la baja, de cerrar el año con una recaudación tributaria 35,1% mayor a la del año anterior y un gasto público más alto en torno al 42% anual". Marina Dal Poggeto, directora del estudio Bein, consideró que la recaudación del mes pasado fue "magra, sobre todo en un contexto de falta de dólares, que se traduciría en una emisión del Banco Central de $ 100.000 millones de acá a fin de año". Francisco Gismondi, de Empiria, dijo: "La baja de la recaudación se nota no sólo a nivel nacional, sino en varias provincias y en la ciudad de Buenos Aires, porque las empresas y la gente optan por financiarse y dejar de pagar ciertos impuestos".. |