Durante este año, el dólar ímplicito refleja una suba cercana al 43%
mientras que en igual período, la Bolsa argentina aumentó un 87,7%, de acuerdo a
datos de Rava Sociedad de Bolsa.
En una jornada con un elevado volumen de negocios en el segmento de renta
variable, que en acciones locales llegó a los $285 millones, la suba que
registraron los papeles líderes fue consecuencia de operaciones de cobertura
ante la escalada que viene experimentando el contado con liquidación alimentado
por la inflación y la devaluación.
Las subas más destacadas fueron las acciones del Banco Hipotecario
(8,66%), Mirgor (6%), Aluar (5,3%), Banco Francés (4,5%) y Molinos (5,2%), si
bien los activos que vienen sumando las mayores ganancias en el año son las
acciones del sector energético. Encabeza esta lista Edenor (210,5%), seguido por
Transener (165,4%) y Pampa Energía (142,3%).
“El mercado venía con una tendencia alcista desde comienzos de año, que
se cortó cuando la Corte Suprema de Estados Unidos dejó firme la sentencia de
Griesa seguido por el default. A partir de ese momento muchas acciones
retrocedieron con caídas de más de 25% en algunos casos y ahora comienzan a
retomar el alza”, dijo Jorge Alberti, titular de Elaccionista.com
Tras el
default, el contexto dominado por el conflicto con los holdouts y las
turbulencias posteriores a la baja de la calificación soberana, motivó a los
inversores a dolarizar las carteras. Los inversores se posicionaron en activos
como el Bonar X, que en la rueda de ayer ganó 0,8%; el Bonar 2024, que reflejó
una suba de 0,5% y el Boden 2015, que anotó una suba de 0,2%.
“La bolsa ha tenido distintos argumentos para explicar las subas que
experimentó este año. En un primer momento fueron las expectativas de un cambio
político y económico a partir de 2015.
Ahora este fenómeno responde al aumento del dólar y al hecho de que actúa como refugio frente a la desvalorización del peso”, indicó Rubén Pasquali, analista de Mayoral Bursátil.
Si bien entre noviembre y enero suele mejorar la performance de la bolsa,
Pasquali advierte que el mercado todavía no reflejó ciertas medidas, como la Ley
de Abastecimiento que impulsa el oficialismo, por lo que puede haber toma de
ganancias en el corto plazo.
También será necesario monitorear el conflicto con los holdouts para
definir el rumbo que tomará la bolsa en los próximos meses. “Si hay expectativas
de que el conflicto se arregle luego de fin de año, habrá una clara suba en
dólares. de lo contrario, podría darse una corrección profunda y una toma de
ganancias. Aunque si sucede esto, la bolsa va a retomar y terminar mejor”,
agregó Pasquali.

