Ante esto, según pudo saber este diario, la versión que corre en la City
porteña es que podría haber cambios en la implementación de este sistema,
aunque, ante la consulta formal de El Cronista, voceros del Palacio de Hacienda
desconocieron el rumor. En tanto, consultados la AFIP y el Banco Central, en
ninguno de los dos organismos quisieron hacer comentarios.
Hoy el máximo que
se puede comprar es u$s 2.000, pero para eso hay que tener ingresos superiores a
$ 100.000 mensuales, ya que la AFIP autoriza a adquirir el 20% del salario. El
rumor que circula es bajar el tope a la mitad, para que el máximo sea u$s 1.000,
máxime teniendo en cuenta que muchos luego hacen el puré (como se denomina en
la jerga a comprar billete en el mercado formal y venderlo en el paralelo) para
ganarse la brecha del 40%.
Otra de las versiones que se barajan es la posibilidad de subir la
alícuota del 20 al 35%, para igualar al dólar turismo, que hoy vale $ 11,35.
Según cuentan los allegados a las fuentes oficiales, el mayor temor que tienen
en el gobierno es que, si llevan a cabo esta iniciativa, tendrá un impacto
directo en el alza del precio del blue.
Ayer fue un nuevo día récord en la venta de dólar ahorro: 58.922 personas
se llevaron u$s 42 millones. Si se suma a las compras de anteayer, arroja que en
los dos primeros días del mes 111.553 contribuyentes adquirieron u$s 82
millones, lo que representa la mitad de lo que se venía comprando en todo un
mes, si se toma desde febrero hasta junio.
Gustavo Perilli, socio de AMF Economía, confirma que tanto la versión de
poner un tope de u$s 1.000 a la compra de dólar ahorro, como la de subir el
recargo del 20 al 35% circula fuerte en la City: "Es lógico que ello suceda
porque se tiene que enfriar un poco el ambiente y evitar que continúe esa suerte
de arbitraje entre el dólar ahorro y el blue, aunque sería un retroceso en el
camino hacia la liberalización total del cepo. Es la existencia de precios de la
divisa demasiado diferenciados lo que ocasiona esa fiebre. No es que siempre
esto constituya un disparador, pero aparece especialmente cuando surge una mala
noticia o alguna que no resulte del agrado del mercado. Cuando sucede, todo se
recalienta y hasta los inocentes se tientan".
Francisco Gismondi, de Empiria, no entiende por qué le cortaron el dólar
ahorro a los monotributistas: "Se ahorran u$s 15 millones al mes, pero enojan a
más de 40.000 personas. Desde que suspendieron a los monotributistas, el ingreso
de los que compran divisas (por las ventas promedio) es de $ 30.000. Si sumamos
ahorro y turismo, en este mes podrían venderse más de u$s 400 millones a los
minoristas".
Para Alejandro Henke, director ejecutivo de Proficio Investment, la
medida cerraría más el cepo y trataría de preservar las reservas: "Por otro
lado, pondría en evidencia, de manera oficial, el nivel de preocupación que el
Gobierno tiene respecto de la caída de reservas (concluido el trimestre de oro
en términos de liquidación de cosechas, las reservas terminaron cayendo). Esto
hace que la actual demanda de dólar ahorro que no será satisfecha se traslade al
blue o al dólar bolsa, presionando el precio a la suba, ampliando aún más la
brecha y las expectativas de devaluación del tipo de cambio oficial".
Para Fernando Baer, director de Bconomics, "son todas decisiones que
intentan remediar el problema, pero presionarían aún más el tipo de cambio
paralelo. El problema es la falta de dólares, pero también el exceso de pesos,
sobre todo considerando la expansión de base que se haría en el segundo semestre
y debería esterilizarse con tasas más elevadas si se quiere tener cierto control
sobre el paralelo".

