El dólar marcó su octavo mínimo históricos en el último mes frente al euro después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) apuntara que EEUU debería reducir sus elevados déficits, en los que se está basando precisamente el movimiento bajista del euro. Hasta cuatro bancos de inversión ha reducido sus estimaciones para el billete verde. Las previsiones de los expertos sitúan el dólar entre 1,33 y 1,43 unidades frente al euro, ya que no se espera que los elevados déficits comercial y presupuestario puedan reducirse de forma significativa en los próximos meses. Mientras, el Banco Central Europeo sigue sin pronunciarse. La semana que viene se reunirá su consejo de Gobierno. Los expertos no esperan modificaciones en el precio oficial del dinero en la eurozona.
El mercado registró un volumen de negocio menor de lo habitual debido a la celebración del Día de Acción de Gracias en EEUU, que mantenía cerrados los mercados de EEUU. El euro se instaló por encima de la cota de 1,32 dólares, a pesar de que se publicó el índice IFO de confianza empresarial en Alemania, que se situó, tras un nuevo descenso, en su cota más baja del último año. Además, las cifras estuvieron por debajo de las estimaciones de los analistas.
Deutsche Bank, UBS, Merrill Lynch y JP Morgan redujeron sus estimaciones del dólar frente al euro y también frente al yen. La divisa nipona también avanzó terreno aprovechando la jornada festiva en EEUU. El yen se situó en el entorno de 102,5 unidades por dólar, mientras que los pronósticos de estas entidades sitúan al yen por debajo de las 100 unidades. Según los expertos, si la divisa nipona se sitúa por debajo de esta cota es posible que el Banco de Japón comience a tomar medidas, entre las que podría estar una intervención en el mercado.
En cambio, no parece probable que el Banco Central Europeo se decida a intervenir para frenar las alzas del euro. Al menos, por eso apuestan los expertos, que no ven un momento de freno para la divisa europea. La debilidad del dólar impulsará al alza al euro hasta que las autoridades monetarias de EEUU estimen que es oportuno aguantar.