Por Justyna Pawlak - LONDRES (Reuters) - El dólar cayó el jueves a un mínimo histórico frente al euro por tercer día consecutivo y alcanzó mínimos de varios años frente a otras monedas importantes, mientras aumenta el ritmo de ventas de la moneda estadounidense. El declive más notable fue el registrado con respecto al dólar neozelandés, al tocar su punto más bajo en 16 años. Sin embargo, las operaciones fueron ligeras, con los mercados cerrados en Estados Unidos por la festividad del Día de Acción de Gracias. Las advertencia de las autoridades monetarias japonesas y europeas hicieron poco para detener la caída del dólar, que ha sido impulsada primordialmente por las preocupaciones por el déficit de cuenta corriente en Estados Unidos y la creencia en el mercado de que Washington está contento con ver un dólar debilitado. "El mercado tiene una tendencia muy bien definida y continuará explotándola hasta que haya una oposición oficial," dijo Tim Fox, estratega de mercado del National Australia Bank en Londres. "Pero no creo que estemos en un punto de intervención todavía, tendremos posiblemente que romper por encima de 1,35 dólares de forma dramática. Y no creo que eso venga la semana que viene." El dólar cayó a un mínimo récord de alrededor 1,3245 dólares por euro, aunque a las 1600 GMT se negociaba a 1,3239 dólares. Frente al yen, el dólar cayó tan bajo como a 102,41 yenes, pero luego se puso a 102,57 yenes. Con respecto al franco suizo el dólar llegó a mínimos de nueve años, y a las 1600 GMT se encontraba a 1,1401 francos. Datos económicos más débiles de lo esperado en Alemania, la mayor economía de Europa, tuvieron poco efecto en el euro. El índice de clima empresarial alemán del instituto de investigaciones Ifo cayó a 94,1 en noviembre, su punto más bajo desde septiembre del 2003 y por debajo de los pronósticos. "Los datos de la zona del euro están siendo ampliamente ignorados. Todo el mundo va con la tendencia," dijo Kristjan Kasilov, estratega de monedas de Calyon. Muchos analistas dijeron que la caída del dólar sólo podría ser detenida ahora por los bancos centrales y los inversores probablemente impulsen a la baja a la moneda para ver en que punto las autoridades monetarias pudieran intervenir. Se espera como clave la reacción del Banco Central Europeo. "El BCE debe ser bastante contundente," dijo Hans Redeker, estratega jefe de moneda de BNP Paribas. "De no ser así, los mercados forzarán el tema para ver donde se encuentra el marco (por el que pasar)." El director del instituto económico alemán Ifo, Hans Werner Sinn, dijo que creía que la intervención de los mercados de moneda era algo "apropiado" para frenar la caída del dólar. Las autoridades estadounidenses se han mostrado hasta ahora cómodos con un dólar debilitado y la caída de la divisa se aceleró la pasada semana cuando el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Alan Greenspan, dijo que los déficits de su país eran insostenibles y que el apetito por activos en dólares podría disminuir. En Japón, los funcionarios se preocupaban porque un creciente yen podría perjudicar la recuperación de la economía impulsada por las exportaciones y también aumentaron sus declaraciones. El miembro del Comité de Política del Banco de Japón Hidehiko Haru dijo que prestaría atención a cualquier impacto negativo por el reciente ascenso del yen que pudiera haber afectado a la economía. El máximo portavoz gubernamental japonés, Hiroyuki Hosoda, dijo que la reciente subida del yen no refleja nada fundamental y que las autoridades actuarían contra cualquier movimiento rápido de moneda. |