Por Gabriel Sued - En su tercera visita a la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, hizo ayer una fuerte defensa del gobierno de Cristina Kirchner: sostuvo que la Argentina había "erradicado la indigencia", relativizó los problemas de inflación y empleo, y ratificó que el Poder Ejecutivo no modificará en el corto plazo el piso del impuesto a las ganancias. "En la actualidad pagan impuesto a las ganancias 1.039.000 personas. Esto representa el 10,4% del total. Es el promedio razonable de 2003 a 2012", dijo el funcionario, al rechazar los cuestionamientos de distintas bancadas sobre el efecto del tributo en el bolsillo de los trabajadores. "La Argentina tiene una inflación moderada, semejante a la que caracterizó a muchos países con crecimiento acelerado en los años de prosperidad de la economía mundial de la posguerra", afirmó, en la respuesta por escrito que les había entregado a los diputados antes de comenzar el debate. En cuanto a los niveles de pobreza, el jefe de Gabinete destacó lo que consideró logros del Gobierno. "Todos los indicadores de pobreza e indigencia que han mostrado a través de organismos multilaterales de crédito y de las Naciones Unidas indican que por un lado la Argentina ha prácticamente erradicado los niveles de indigencia y hambre", dijo, en una respuesta cuestionada por los opositores, que hicieron hincapié en las sospechas que siguen generando las mediciones del Indec. Si bien en un momento de la sesión Capitanich reconoció que "hay dificultades desde el punto de vista de la creación de empleo", el funcionario negó que se tratara de una situación grave o preocupante. "No coincidimos con el diagnóstico de caída relevante del nivel del empleo en ningún sector de actividad. En caso de observar algún problema en un sector determinado, el Gobierno cuenta con un amplio abanico de instrumentos y herramientas para proteger el actual nivel de empleo y a los trabajadores", dijo a los diputados por escrito. En el recinto, detalló que, en el caso de la industria automotriz, se estaba trabajando para ampliar las exportaciones a Paraguay y a Bolivia. Fueron algunas de las definiciones que dio Capitanich en casi siete horas de exposición, de tono monocorde, en su mayor parte ante un recinto semivacío de diputados opositores. Después de haber abandonado la sesión anterior, en desacuerdo con la metodología aplicada al debate, el arco antikirchnerista estuvo presente ayer en el hemiciclo. Pero fueron pocos los legisladores que se mantuvieron en sus bancas a lo largo de la tarde. Hidrocarburos y deudasEl jefe de Gabinete confirmó además que el Poder Ejecutivo se prepara para presentar un proyecto de ley de hidrocarburos y prometió que iban a avanzar para sumar al plan de renegociación de deudas provinciales a los cuatros distritos que habían quedado afuera. Los momentos más calientes de la sesión se dieron cuando intervino Elisa Carrió, que le preguntó al jefe de Gabinete por su supuesto vínculo con uno de los implicados en el caso Ciccone; y en el cierre, pasadas las 18, cuando la presidenta del bloque kirchnerista, Juliana Di Tullio, cuestionó al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, por permanecer poco tiempo en las sesiones. "El diputado Massa viene 15 minutos y 10 se la pasa en Pasos Perdidos con la prensa", lo castigó. Allegados al ex intendente de Tigre dijeron que ayer estuvo durante toda la primera parte de la sesión, a veces en el hemiciclo que rodea el recinto, y que luego se fue al Senado a reunirse con su equipo de economistas. Como había hecho en sus dos visitas anteriores, el jefe de Gabinete destacó el crecimiento del presupuesto en materia de seguridad y deslindó la responsabilidad del control del delito en los gobiernos provinciales. De manera sistemática, Capitanich eludió todas las preguntas referidas a la actuación del secretario de Seguridad, Sergio Berni, por ejemplo, en cuanto a su propuesta para deportar a los extranjeros que delinquen. "No conozco el caso", dijo cuando desde el Frente de Izquierda le preguntó por la denuncia del periodista Horacio Verbitsky sobre la infiltración por parte de Gendarmería de un militar retirado en las protestas en la Panamericana. Acusaciones de Carrió- Elisa Carrió arremetió ayer contra el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, al vincularlo con un empresario cuyo nombre figura en el registro de llamadas de The Old Fund, la firma que se quedó con Ciccone, y al preguntarle si el funcionario Raúl Fernández era en realidad su "testaferro". El jefe de Gabinete negó las acusaciones.
- Las preguntas generaron la reacción de la jefa del bloque kirchnerista, Juliana Di Tullio. "Este bloque no va a volver a permitir que se falte al reglamento. Tampoco va a asistir al show de la diputada que hace preguntas como si fuera fiscal. Si quiere ser fiscal, que se postule; por ahora, es diputada", la criticó.
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