Con un volumen de u$s 130,4 millones en el MAE y de u$s 340 millones en el Rofex, la oferta de los bancos hizo que se operara por debajo de los niveles de referencia que fuerza el Banco Central con sus intervenciones en los plazos de septiembre 2014 a marzo 2015. Pero al cierre, el plazo de octubre había bajado 0,02%, el de diciembre había subido 0,27% y el de marzo 2015, 0,61%.
"Empezó el día muy ofrecido. Los bancos parecieron haberse adecuado rápido. A la mitad de la jornada apareció la demanda de cerealeras, que oportunamente compraron futuros baratos", dijeron en la mesa de un banco extranjero.
Antes del mediodía, las posiciones cortas, como la de fin de septiembre bajaron hasta $ 8,44, pero cerraron la jornada en $ 8,515 (por encima del 8,5 de la apertura). En tanto, a fin de diciembre llegaron a pagar $ 9,05, para cerrar en 9,16 (por encima de los $ 9,135 de anteayer).
"Con esta noticia, hubo demanda fuerte de clientes para comprar barato, cerealeras, autopartistas", coincidieron en otra mesa colega. "La tasa de ayer no era despreciable en el corto plazo. A septiembre, da una tasa implícita de 6%. Salir a cubrirse al 11% (por el spread de intermediarios) con un plazo fijo que paga 21%, son 10 puntos diferencia", explicó.
Los privados que pueden hacer estas operaciones son los que pueden comprar divisas al tipo de cambio oficial y con caja, no sólo para poner la garantía que requiere el futuro sino por la espalda financiera suficiente para soportar otra medida cambiaria.
Se estima que los bancos habrían vendido entre 150 y 200 millones de dólares en futuros ayer. Y principalmente los plazos más cortos.
"Adecuar la posición de futuros es vender el corto plazo y esperar en la parte larga. Si todo empeora, estás comprado en la parte larga", explicó el primer operador.
Por eso en los plazos cortos se vieron las bajas más bruscas: septiembre cayó 16 centavos antes del mediodía, con un volumen en el MAE de u$s 82,2 millones, 63% del total. En tanto, diciembre, 6 a 7 centavos, con sólo u$s 2 millones.
Se entiende que en este mercado ya se pudo haber visto el mayor efecto del nuevo recorte en la posición global de tenencia de moneda extranjera de los bancos, del 30% al 20%.
Y se prevé menor el impacto en las cotizaciones respecto de febrero, cuando se bajó el límite desde un 60% al 30%. A principios de año, los futuros llegaron a dar tasas negativas (una apreciación, en vez de una devaluación).

