Las señales contradictorias que da la economía alemana no pasan por alto para los ejecutivos alemanes. El índice de confianza empresarial descendió en agosto por tercer mes consecutivo debido a la preocupación por el alza del precio del crudo, según un estudio privado.
El indicador, que elabora el organismo empresarial Ifo a partir de 7.000 encuestas, se situó en los 95,3 puntos, frente a los 95,6 puntos de julio. Si bien, los analistas esperaban un descenso mayor, de medio punto. En enero, alcanzó su máximo nivel en tres años, en los 97,5 puntos.
El presidente del Ifo, Hans-Werner Sinn, destacó que los empresarios alemanes valoraron la situación económica actual más positivamente que en meses precedentes, pero que empeoraron las condiciones de las perspectivas de crecimiento para los próximos meses.
El Producto Interior Bruto (PIB) germano repuntó entre abril y junio un 0,5% respecto a los tres meses anteriores, su mayor ritmo de crecimiento en más de tres años, según la oficina federal de estadística. Así, la tasa interanual se sitúa en el 2%. En el primer trimestre, la economía germana creció un 0,4% intertrimestral y el 1,5% interanual y dejó atrás el mal comportamiento del pasado ejercicio, el peor en una década. El gobierno achaca el buen dato al dinamismo del 3,2% de las ventas al exterior en el periodo abril-junio, que compensaron la debilidad de la demanda interna, que marcó un ligero aumento del 0,1%.
Si bien, el déficit público de la mayor economía europea se sitúa en la primera mitad del año en 42.700 millones de euros, el 4% de su PIB, según la oficina de estadística. Así, sigue sensiblemente por encima del límite del 3% que impone el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Hoy, el contrato del WTI, cotiza con un alza del 1,22% en el mercado electrónico de Nueva York y se ubica en los 44 dólares. En el caso del Brent, la referencia energética en Europa, el contrato retrocedió ayer un 3,88%, hasta los 40,68 dólares el barril, la menor cotización desde el pasado 6 de agosto.

