El Gobierno salió el viernes a marcar la cancha en el mercado cambiario, ejecutando un raid de medidas para tratar de enfriar las expectativas de devaluación.
Todo había empezado el último miércoles, cuando el Banco Central decidió reducir el límite de activos en moneda extranjera que pueden tener las entidades financieras en relación con su patrimonio. La circular no tuvo el efecto esperado: las posiciones en divisas, futuros y bonos que los bancos desarmaron fueron recompradas casi de inmediato, borrando las fuertes pérdidas de la sesión previa. Es que el endurecimiento regulatorio forzará la venta de apenas u$s 500 millones según estimaciones privadas, contra los más de u$s 3.000 millones que liquidó el sector financiero en febrero.
De esta manera, el "contado con liquidación" para fugar capitales del país avanzó 42 centavos a $ 12,96. Mientras tanto, el denominado dólar "Bolsa" disminuyó 21 centavos a $ 12,82, aunque se notó nuevamente la mano de organismos oficiales para deprimir su cotización en el ocaso de la rueda.
Los circuitos informales estuvieron signados por la presencia de efectivos de Gendarmería en los puntos más fértiles para la operación del "blue". Es una estrategia reminiscente a la era del supersecretario Guillermo Moreno, quien sumía a la plaza en un feriado permanente, para aplacar por unos días la volatilidad cambiaria. Las cuevas no abrieron sus persianas y le vendieron exclusivamente a sus clientes habituales, convalidando el mismo cierre del jueves a $ 14.
Durante el último día de la semana financiera también se conoció que el Gobierno actualizó la fórmula a través de la cual autoriza la compra de dólares para ahorro, al disponer que el ingreso mínimo será a partir de ahora de $ 8.800 mensuales. Se fueron por esta vía u$s 172 millones en las primeras cinco jornadas de septiembre, sólo superado hasta el momento por los saldos de julio (u$s 206 millones) y agosto (u$s 260 millones).
En el mercado de cambio, la mesa de dinero del Banco Central tuvo que salir a inyectar unos u$s 20 millones para contener la escalada del dólar. El billete subió así un centavo, a $ 8,42, en los principales bancos y casas de cambio de la City porteña. La brecha cambiaria, en tanto, se ubicó en el 66,3%.
Por su parte, las reservas internacionales del organismo finalizaron con una merma de u$s 78 millones hasta los u$s 28.392 millones. La solvencia es una preocupación latente para Juan Carlos Fábrega, quien se encuentra en Suiza ultimando los detalles para poner en marcha un swap cambiario por u$s 11.000 millones con China.
En el ámbito bursátil, el panel líder de la Bolsa de Buenos Aires registró un ascenso del 3,49% hasta las 10.414,67 unidades. Con elevados $ 245,6 millones negociados, lo mejor llegó desde el lado de las acciones de BBVA Francés (5,65%), Banco Macro (5,35%) y Pampa Energía (5,33%). Cabe destacar asimismo la performance de Metrogas en el panel general: sus papeles treparon un 14,74% luego de que empezara a regir la tercer ronda de aumentos en las facturas de gas.
Por el lado de la renta fija, los títulos públicos exhibieron una recuperación promedio en torno al 1,43%. Sobresalió un incremento del 4,03% en el Bonar 2024, surgido del acuerdo de compensación con la española Repsol. Lo siguieron de cerca el Boden 2015 y el Bonar X con respectivos repuntes del 2,88% y del 2,21%.
Los bonos del canje de deuda no se alejaron de la tendencia. Entre los papeles con legislación neoyorquina, el Par sumó un 3,05%, el Global 2017, un 2,48% y el Discount, otro 1,42%. Las emisiones bajo ley argentina mostraron además una ganancia del 3,93% para el Par, y una del 3,57% para el Discount.
En definitiva, los cupones atados al crecimiento de la economía lograron ventajas de hasta el 1,29%, al tiempo que los dollar linked lo hicieron hasta un 4 por ciento. |