Por Adrián Ventura - La diputada Patricia Bullrich, presidenta de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja, denunció ante los integrantes del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que existen graves fallas en la Argentina para controlar el lavado de dinero. En rigor, Bullrich no pudo entrevistarse personalmente con el grupo de expertos del GAFI que visita el país y afirmó que "el Gobierno le bloqueó las puertas, para que no pueda reunirse". En cambio, la diputada sí les hizo llegar a los enviados del organismo un detallado cuadro de la situación sobre las fallas que, a su parecer, se registran en la lucha contra ese flagelo. En particular, cuestiona al titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, al que acusa de encubrir a Lázaro Báez y a otros empresarios amigos del poder. En 2011, la Argentina entró en la "lista gris" de países que no luchan contra el lavado de dinero. Pero el ministro de Justicia, Julio Alak, y un sector de la Cancillería, durante los últimos años, impulsaron varias reformas legislativas y, en la última reunión plenaria del GAFI, realizada en París, la Argentina dio los primeros pasos para salir de aquella zona crítica. Para hacer un seguimiento de la situación, esta semana llegó un grupo de expertos liderado por Darlene Boileau (Canadá), María Fernanda García-Yrigoyen (Perú), Sabina Min Jung Kook (Estados Unidos) y Kevin Vandergrift, quienes, a partir del lunes, se entrevistaron con jueces, fiscales, funcionarios de la UIF, de la Comisión Nacional de Valores y, hoy, para finalizar, con banqueros de los sectores público y privado. Sin embargo, llamó la atención que algunas personas hayan quedado excluidas de las reuniones, como Bullrich, quien pese a su calidad de presidenta de Legislación Penal no fue invitada, y el ex coordinador nacional contra el lavado de dinero Félix Marteau, quien había sido designado para ese cargo por el entonces presidente Néstor Kirchner. Algunos de los puntos que Bullrich pone de relieve son: -Creciente amenaza de agrupaciones criminales que permiten inferir que existe un importante caudal de lavado de dinero, y señala la ley de blanqueo de capitales en 2009. -Afirma que Mauricio Álvarez Sarría, el hijo del colombiano Ignacio Meyendorff (conocido como Gran Hermano) que fue detenido y extraditado a los Estados Unidos, también adhirió a aquel blanqueo, a pesar de lo cual la UIF cajoneó los reportes de operaciones sospechosas (ROS). -Bullrich responsabiliza del mal funcionamiento de los organismos contra el lavado a la politización de sus funcionarios, y centra las críticas en Sbatella. También les relató a los funcionarios las muchas denuncias que presentó contra Sbatella, que desoyó los reportes de operaciones sospechosas que hicieron los bancos a raíz de operaciones de los hermanos Schocklender (causa Fundación Sueños Compartidos) y de Lázaro Báez (causa La Rosadita). -A pesar de las reformas legislativas -dice Bullrich-, "sólo hay una apariencia de legalidad y "apenas se avanzó en seis causas menores", en las cuales hubo dos condenas firmes, dos procesamientos y dos suspensiones de juicio a prueba. -Otro de los trucos que denuncia Bullrich para hacer creer que en la Argentina se avanzó con la incautación de dinero que proviene de lavado y terrorismo es el congelamiento de los bienes de algunos represores de los años 70, un tema que merece castigo, pero que no tiene relación con aquel tema que persigue el GAFI.. |