Por SOFÍA BUSTAMANTE -
Sin ninguna garantía sobre un pronto acuerdo entre
el gobierno argentino y los fondos buitres, acción que liberaría al país del
default, los bonos que cotizan en Wall Street mostraron un significativo repunte
en las últimas semanas, e incluso permanecen firmes ante los avatares reinantes.
De hecho, algunos bonos llegaron a recuperar la mitad de lo perdido desde la
cesación de pagos. Entre los drivers se encuentra una confianza renovada
sobre un pago a los holdouts en enero del año que viene y lo atractivo de las
tasas de interés, que no bajan de los dos dígitos, en momentos en que en el
mundo se paga muy poco. El viernes pasado, los títulos públicos recibieron
con bajas el rechazo de la Cámara de Apelaciones al reclamo del Citi, sin
embargo las caídas fueron leves en comparación a lo que esperaban los analistas
de la plaza porteña. Como no podía ser de otra manera, el bono más golpeado
por la cesación de pagos fue el Discount en dólares bajo ley de Nueva York, ya
que fueron los tenedores de los mismos los que no pudieron cobrar a causa del
fallo del juez estadounidense Thomas Griesa. No obstante, después de haberse
hundido un 18% en pocas semanas, recuperó alrededor de la mitad: de los u$s 17
que había perdido ya subió u$s 7,7. Lo mismo sucede con el Bonar 2024, el
Boden 2015 y el Par en dólares, también bajo ley neoyorquina. Entre los bono
de corto plazo, el Bonar se había desplomado en u$s 16,6, de los cuales ya
acumuló u$s 7,3, mientras que el valor del Boden 2015 se había recortado en u$s
5,2 para luego sumar u$s 2,3. En tanto, el Par había cedido u$s 7,85 y lleva
reconquistados más de u$s 4. En este último caso, al ser el papel que mejor
se reacomodó, surge una duda entre los analistas. Porque si bien
disminuyeron las expectativas de que se produzca una aceleración, el Par es el
título que se necesita para exigirle al gobierno un pago adelantado de la deuda.
Aunque los analistas de la City porteña creen que puede tratarse de una
demanda genuina, los especialistas no pueden descartar esta
posibilidad. Justamente, el director de Portfolio Personal Augusto Posleman
destacó que el rumbo de la renta fija podría ser alcista, siempre y cuando
Griesa no genere sorpresas y no se dé una aceleración: Creo que solo un embargo
o inhabilitación del juez podrían impedir que los bonos sigan por este camino.
En cuanto a la aceleración, también sería una traba, y todavía están a tiempo de
hacerla, pero es un tema que quedó algo de lado. A su vez, Posleman resaltó
que los título públicos habían subido mucho en la víspera del default porque
hasta último momento los inversores se ilusionaron con un acuerdo, de manera que
al momento de medir el repunte de precios hay que tomar los días previos al gran
salto del 30 de julio. La esperanza del mercado se debe a que la situación
de la economía argentina podría obligar al gobierno a pagarle a los holdouts a
principio de 2015, cuando la cláusula Rufo quede sin efecto, para poder contar
con el financiamiento del extranjero. Asimismo, las tasas de interés que
ofrecen los bonos domésticos son las más altas del mercado. En Europa la
mitad de los títulos tienen rendimientos negativos. Incluso si se toma a Grecia,
la tasa es del 5%, subrayó Juan Manuel Palacio, analista de Bull Market
Brokers. |