Por Javier Blanco - Una corriente de ventas oficiales, comandada por la mesa de operaciones de la Anses, puso fin a eso de las 16 a la estampida que ensayaban los precios del dólar que surgen de las operaciones bursátiles destinadas a cambiar monedas, en particular, la del denominado dólar-bolsa.
La "mano oficial" se concentró en ventas de bonos y consiguió que este valor del tipo de cambio, que había llegado a superar los $ 14,80, (con un ascenso de hasta 20 centavos) termine con una merma de 3, a $ 14,49 para empardarse con el valor del contado con liquidación, que venía planchado desde antes por un mix de ventas de inversores y ventas oficiales para pasar al bolsillo las ganancias de las últimas horas (los primeros) y se plancharan los precios implícitos del dólar.
Así logró que lo que eran nuevas alzas de 2% en las cotizaciones promedio de los bonos en dólares se transformen en caídas de 0,1 a 0,9%, con excepción única del Discount bonaerense de largo plazo, que corta cupón en las próximas horas (es decir, paga dólares billete), razón que lo dejó al margen de las bajas (avanzó otro 1,2%).
La acción oficial busca cortar la cadena de transmisión que empuja en la calle al blue. Pero ha demostrado tener efecto sólo temporal.
A su vez, el índice bursátil Merval finalizó con una baja de 0,5% interrumpiendo su racha de récords y tras marcar su máximo histórico intradiario de 12.231,68 puntos en la apertura al llegar a subir hasta 0,8%. La toma de ganancias se concentró sobre los papeles de Petrobras (-3,6%), Tenaris (-2,4 %) y Banco Macro (-2,1%), mientras que resultaron exceptuados de la ola de ventas Siderar ( 3,6%) y Aluar ( 2,6%) por su perfil exportador y la expectativa devaluacionista..

