ENTRE ENERO Y MARZO USARÁ EL SUPERÁVIT FISCAL PARA PAGAR A ORGANISMOS Y BODEN El monto de cancelación de deuda con recursos fiscales será récord en la historia del país. Un retraso en el canje podría complicar el cuadro financiero. El Gobierno de Néstor Kirchner comenzará el 2005 con un récord inesperado hasta por el propio Presidente. Será la administración que canceló un mayor monto de deuda en un solo trimestre y utilizando prácticamente sólo fondos provenientes del superávit fiscal.
En los tres primeros meses de 2005 vencen préstamos con los organismos internacionales y Boden por u$s 2.248 millones, monto que será abonado con los recursos provenientes de los excedentes fiscales acumulados en los últimos meses.
Por primera vez desde comienzos del 2003, entre enero y marzo del próximo año la caja de la Tesorería se verá bastante ajustada. De hecho, en la Secretaria de Hacienda que conduce Carlos Mosse ya admiten por lo bajo que "los superávit fiscal récord se acabaron y llegó la hora de utilizar lo acumulado hasta ahora para cancelar deuda".
Según las proyecciones de la consultora MVA Macroeconomía, entre enero y marzo del 2005 el superávit fiscal sería del orden de los u$s 589 millones, cifra sensiblemente inferior a los excedentes obtenidos en meses pasados.
Las principales erogaciones a las que deberá hacer frente el Gobierno en los primeros tres meses del 2005 tienen que ver con pagos a organismos internacionales y vencimientos de Boden. En el primer caso, la postergación del canje hasta el 17 de enero implica que las negociaciones con el FMI se retomarían –en el mejor de los casos– recién a mediados de marzo, con los números de aceptación a la operación en la mano. En el ínterin Economía deberá abonar puntualmente (no habrá desembolsos automáticos) u$s 1.485 millones.
A este monto se le deben sumar los vencimientos de Boden y Préstamos Garantizados que ascienden a u$s 763 millones. En total, el ministro Roberto Lavagna deberá desembolsar u$s 2.248 millones en sólo tres meses.
La principal fuente de pago serán los superávit fiscales primarios (sin pago de deuda) que se obtengan en el primer trimestre del año. Según las estimaciones de MVA estos fondos alcanzarían a los u$s 800 millones.
En cambio, los adelantos transitorios del Banco Central al Tesoro serán una fuente muy acotada de efectivo en vista de que podrían aportar solo u$s 117 millones, a la vez que podría transferir todas las utilidades anuales por u$s 320 millones (el presupuesto 2005 prevé u$s 950 millones), como lo hizo en marzo de este año.
Sucede que durante todo este año la gran mayoría de los pagos realizados a organismos fueron financiados por adelantos del Central, por lo que el Tesoro está prácticamente en el límite de lo permitido (equivalente al 12% de la base monetaria más el 10% de los ingresos en efectivo del Gobierno en los últimos 12 meses).
Para cubrir los u$s 1.000 millones que restan el Gobierno no tendrá otra opción que recurrir a los fondos públicos depositados en el sistema financiero, es decir, apelar a los superávit alcanzados a lo largo de este año. Según estimaciones privadas, habría entre u$s 1.600 y 1.800 millones depositados principalmente en el Banco Nación.
En rigor, parte de los superávit acumulados serán utilizados este diciembre cuando el Gobierno deba hacer frente al aumento a los jubilados, planes sociales y asignaciones familiares que anunció durante la semana pasada. En total este "paquete navideño" tendría un costo fiscal de casi $ 1.000 millones.
Con todo, la desaparición de los superávit fiscal récord implicará menores grados de libertad para Lavagna. Cualquier retraso adicional en el canje podría generar la necesidad de volver a negociar imperiosamente con el FMI, en vista de la imposibilidad de hacer frente a la totalidad de los pagos con recursos propios y las dificultades en obtener financiamiento en el exterior. |