Por Martín Kanenguiser - El Gobierno deberá lograr en el corto plazo una importante inyección de dólares si pretende bajar la brecha cambiaria, ya que de lo contrario enfrentará mayores presiones inflacionarias.
Así lo expresaron a la nacion economistas del oficialismo, la oposición y del sector privado, que coincidieron en señalar que el Ministerio de Economía debe dar señales claras para reducir la peligrosa brecha entre la cotización del dólar en el mercado oficial y en el paralelo.
Sin embargo, al parecer, en el Palacio de Hacienda no hay intenciones de acotarla, porque creen que no hay margen para subir las tasas de interés ni para establecer más controles al blue, por lo que se focalizarán en mantener bajo control al dólar oficial y aguantar la tormenta en el paralelo.
Por su parte, Agustín D'Attellis, de la corriente oficialista La Gran Makro y de la Universidad de Moreno, sostuvo que "hay que generar, a pesar del conflicto con los fondos buitre, oportunidades para colocación de bonos del mercado y de países, porque hay interés afuera".
Por ahora, la brecha alta "refleja que la cuenta capital está cerrada y que con más control no tiene sentido encarar el problema, por lo que hay que calmar la locura y las expectativas con ingreso de capitales", sostuvo. De lo contrario, admitió, "si la brecha se mantiene muy alta como ahora durante varias semanas, se observará un traslado a precios y por lo tanto una mayor presión inflacionaria".
El economista y diputado por Pro Federico Sturzenegger dijo que "como hay muchos pesos y pocos dólares, cada vez habrá más inflación, y el Gobierno ya dejó en claro al discutir el presupuesto 2015 que no piensa hacer nada para frenarla". Según Sturzenegger, "el mercado anticipa eso, por una situación fiscal fuera de control y sin mercados externos a los que recurrir al menos hasta enero" próximo.
En tanto, desde el sector académico, Roberto Frenkel, del Cedes, expresó: "Mi preocupación principal es la aceleración inflacionaria, vía expectativas, porque eso llevará a reabrir las paritarias, lo que a su vez provocará aumentos de precios de segunda ronda. Adónde va eso, no se sabe. Acá lo que se necesitan son dólares, porque el cepo no funciona".
Por su parte, el economista Dante Sica, socio de la consultora abeceb.com, dijo que "es difícil que la brecha pare de subir porque siguen inyectando pesos y restringiendo los dólares".
Y sin dólares, advirtió, "el escenario es de mayor caída del PBI y de los salarios reales, mayor presión cambiaria y una inflación que no será inferior al 35% este año ni el próximo". La única posibilidad para cambiar este panorama es que "entren de acá a marzo unos 2000 millones de dólares de China y por alguna colocación en dólares, para calmar al menos parcialmente las expectativas", indicó Sica.
El analista afirmó que en este contexto muchas empresas en los hechos optan por utilizar el mercado del contado con liqui, en lugar del oficial, para "poder cumplir con sus contratos", ante la falta de dólares en el mercado regulado por el Banco Central. "No es generalizado, pero algunas compañías lo hacen y no reciben retos por parte del Central", explicó.
Ayer, el Ministerio de Economía y el Banco Central desmintieron una nota del diario El Cronista en la que se afirmaba que desde el próximo lunes todas las operaciones para pago de importaciones se deberían cursar a través del contado con liqui, y afirmaron que seguirá usándose el "mercado único y libre de cambios", en referencia al oficial.
El presidente de la Cámara de Importadores, Diego Pérez Santisteban, explicó a LA NACION que "hubo casos puntuales en los que los importadores que podían perder los proveedores asumieron la pérdida y pagaron sus compras con el contado con liqui, porque no accedían a los dólares oficiales". El dirigente dijo que "todo esto se arregla si hay acuerdo con los holdouts, que sería muy barato frente a lo que ya se les pagó al Club de París, a Repsol y al Ciadi"..

