Por SOFÍA BUSTAMANTE - La emisión del bono convence a medias en la City porteña. Es que si bien en general los especialistas consultados ven bien que el Tesoro se haga cargo de su propia financiación, advierten que la colocación no van a provocar cambios estructurales ni afectará en el sobrante de dinero de la plaza porteña.
"El efecto es reducido", resumió Pedro Rabasa, director de Empiria. "Aunque es mejor que sea el Tesoro el que busque los pesos y que así dependa menos del Banco Central", aclaró.
En sintonía, Federico Muñoz, de Federico Muñoz & Asociados, expresó: "Claro que es una decisión positiva, desde ya que es preferible que el Tesoro se financie emitiendo títulos de deuda pública interna a que sea financiado por el Central". Igualmente alertó que, a diferencia de lo que promocionó el gobierno, la emisión no ayuda a absorber liquidez: "No es un equivalente a las Lebac, no se va a recortar la base monetaria, por lo que si bien incide en la situación monetaria, es de forma indirecta". Es que si el Tesoro se financia emitiendo deuda pública es de esperar una menor emisión monetaria destinada al fisco, que no es lo mismo que absorber liquidez como se hace por medio de las letras.
El gobierno colocó $ 10.000 millones en Bonar 2016 a una tasa de casi 23%. Dado que es un título que paga tasa Badlar más 200 puntos básicos, tomando la tasa que pagaron ayer los bancos privados por plazos fijo de más de un millón de pesos, representa un 23,05%. La licitación recibió 135 ofertas por $ 10.608.900, apenas por encima del monto total a suscribir. En cuanto corte de la subasta fue de 971 pesos, por cada 1000 pesos suscriptos. (ver aparte)
Rabasa recordó que, si la colocación se hace a los mismos jugadores -los bancos- que participan de las licitaciones de letras del Central, "el efecto no es significativo". En cambio, si fuera abierta a otros inversores, con una tasa genuina, sí podría generar alguna diferencia.
Al mismo tiempo, explicó que los pesos "no se sacan de la calle si son los bancos los tomadores, porque lo hacen con el dinero que sigue en las cuentas; no son pesos que desaparecen".
Además, cabe señalar que mientras se "tiente" a los bancos, menos interés tendrá el sector en reavivar el mercado de préstamos. "Los bancos terminan poniendo plata en las Lebac, que si bien permite fijar la tasa y esterilizar, a la vez este instrumento compite con los créditos", dijo el especialista.
En cuanto a la expansión monetaria, corrió a un ritmo muy inferior al de la inflación en lo que va del año, con un crecimiento de un 20% internual contra un incremento de precios, según cálculos privados, del 40%. "Hubo una contracción en términos reales de la base. La emisión sigue, pero hay absorción por parte del Central", resaltó Muñoz.
Son $ 74.000 millones los que se emitieron para el fisco y por medio de las el letras se retiraron hasta ahora unos $ 80.000 millones, un costo que "se patea" para más adelante. Lo cierto es que se acelera la velocidad de circulación del dinero. Al respecto Muñoz indicó: "Aún cuando hay menos pesos en términos reales siguen sobrando porque están circulando más rápido".
Finalmente, el director de Empiria destacó que gracias a la emisión de ayer, al Central se le libera parte del monto límite que puede derivar al Tesoro, tal como lo determina la Carta Orgánica.