LA MONEDA COMÚN TOCÓ LOS 1,33 DÓLARES Y CERRÓ A U$S 1,3291 Trichet, la cabeza de la entidad, se limitó a decir que la escalada era algo “indeseable” y se mostró confiado de que EE.UU. hará lo necesario para reforzar su moneda. Por primera vez desde su lanzamiento en 1999, el euro atravesó el viernes el umbral de los 1,33 dólares, alimentando la irritación de los mercados ante la pasividad del Banco Central Europeo (BCE) frente a la escalada de la moneda común.
El viejo continente estuvo pendiente el viernes de lo que Jean-Claude Trichet, la cabeza de la entidad, tenía para decir durante el seminario que se celebra en Río de Janeiro sobre el Eurosistema y los bancos centrales de América Latina. Pero recibieron poco y nada.
"Los recientes movimientos del mercado cambiario entre el dólar y el euro son absolutamente indeseables", comentó Trichet, limitándose a señalar su confianza en que el gobierno estadounidense hará todo lo necesario para fortalecer su moneda. Su molestia se puso en evidencia cuando debió aclarar que el tema por el que le preguntaban estaba completamente "por fuera" del motivo del encuentro.
Pero las escuetas declaraciones de Trichet no eran difíciles de anticipar. El mal humor del mercado ya había escalado otro peldaño cuando días atrás el economista jefe de la institución, Otmar Issing, declaró que "los banqueros centrales no deberían hablar en público sobre el tema de las intervenciones". De todos modos, los mercados esperaban algún indicio de lo que ocurrirá este jueves, cuando la entidad tendrá su próxima reunión de política monetaria.
En tanto, la moneda de la eurozona marcaba un nuevo récord, para retroceder finalmente hasta 1,3291 dólares, como consecuencia de declaraciones procedentes de China.
Un miembro del comité monetario del Banco Central chino declaró a un diario local que el instituto emisor iba a reducir sustancialmente sus tenencias en bonos del Tesoro norteamericano. En un posterior comunicado, el responsable chino aseguró que fue mal interpretado, pero el impacto de sus declaraciones ya había recorrido el mundo.
El miércoles ocurrió algo similar cuando el Banco Central ruso aseguró que no excluía aumentar en sus reservas una parte de euros en detrimento del dólar.
Desde finales de septiembre, el euro se ha apreciado un 7,5% frente a la divisa estadounidense. Una vez rota la resistencia de 1,30, se ha ido rápidamentemás allá de los 1,32 dólares.
El problema estructural que pesa sobre el dólar desde hace varias semanas es la magnitud de los déficits tanto presupuestario, como de la balanza de cuentas corrientes de Estados Unidos. Esos déficits, especialmente el de cuentas corrientes, son financiados mediante compras de bonos del Tesoro estadounidense realizadas inversores extranjeros. |