El BCRA deberá emitir $110.000 millones de acá a fin de año y no será sencillo mantener la capacidad de absorber esa cantidad adicional de pesos, un esfuerzo que se concentra en la colocación de Lebac. Pero el escenario se complica cuando el exceso de oferta de pesos se alimenta de la caída de la demanda de dinero, porque el BCRA no controla esta variable en el corto plazo. Así lo explican en la consultora Economía & Regiones, donde aclaran que la entidad no tiene instrumentos para atacar en forma efectiva y permanente la caída de la demanda de dinero. "A lo sumo puede intentar contenerla momentáneamente con una suba de la tasa de interés, pero su efecto se diluye si no se solucionan los problemas de fondo que atentan contra el interés del público por mantener pesos en su poder", apuntan.
De todos modos, la restricción política que supone la tensión con Economía permite dudar de la capacidad de maniobra del Central en ese terreno, ya que enfriaría el nivel de actividad. Es un enfrentamiento que quedó en evidencia desde que en enero el ente monetario comenzó a subir la tasa de las Lebac.
Por su parte, el economista de Econviews, Eric Ritondale, coincide en que hoy en día crece la preocupación por esta variable. En esa línea, subrayó que aunque en 2012 la demanda de dinero creció, a partir de ese momento pasó a estar estable o en caída, que es el equivalente al aumento de la velocidad de circulación. Cabe recordar que, técnicamente, la velocidad de rotación del dinero significa en cuántas transacciones por año se usa $ 1.
"Lo interesante es que el circulante de dinero en relación al PBI está en niveles superiores al pre-cepo, lo que sugiere que tiene recorrido para seguir cayendo", agregó Ritondale.
El economista Jefe de Orlando Ferreres, Fausto Spotorno, se refirió también a este nivel: "Todavía es más alta porque ni bien se implementó el cepo cambiario la gente y las empresas tardaron en adaptarse. La demanda aumentó tras las restricciones porque estaban atrapados".
En la City recordaron que no sólo no se podían comprar dólares sino que estaban prohibidas las operaciones de dólar bolsa o Mep. A su vez, las empresas tardaron mucho en conseguir la autorización de las casas matrices para dolarizarse por otras vías, siempre legales, como los títulos de deuda.
En Economía & Regiones advierten que los efectos de la caída de la demanda de dinero pueden ser fulminantes: "Es la que explica la aceleración de la inflación de 26% a 40% anual este año y el aumento del dólar blue hasta casi $ 16". Sin ir más lejos, pese a que la base monetaria creció menos este año, ronda el 17%, la inflación se elevó al 40%: la diferencia se explica por esta variable.
Finalmente, Ritondale dijo que una señal de alerta sería que siga subiendo la velocidad del circulante, lo que representaría más inflación, y que alcanza los agregados monetarios más altos. Sin embargo, aún los depósitos de plazos fijos no están cayendo.
En la medida que el BCRA no pueda seguir absorbiendo los pesos que emite y la caída de la demanda de dinero se potencie, la probabilidad de ocurrencia de una nueva devaluación brusca aumenta.En la medida que el BCRA no pueda seguir absorbiendo los pesos que emite y la caída de la demanda de dinero se potencie, la probabilidad de ocurrencia de una nueva devaluación brusca aumenta.

