"Después de lo que dijo Cristina nadie se va a animar a operar", apuntó una fuente oficial. "Hubo pocos jugadores en la cancha: mucha volatilidad", confirma un agente bursátil.
La presidenta apuntó al Mariva y a Balanz como los dos grandes operadores del blue chip. Justamente, estas dos entidades recibieron ayer una inspección integral de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
También fueron al Banco Superville. Allí dijeron: "Los títulos en dólares vendidos antes de que se sancionara la normativa de septiembre fueron irrelevantes. Representan menos del 2% de los activos del banco". Al Patagonia fue la AFIP para pedir información. "Hubo visitas en Balanz y Mariva y me parece que ellos deben estar vendiendo bonos contra pesos para bajar el precio", contó el director de una sociedad de bolsa.
La CNV, junto a la AFIP, verificará la capacidad contributiva de quienes operan en el liqui y, junto a la UIF, analizará si puede llegar a haber lavado de dinero. Hubo temor por quitas de licencias.
Cristina dijo que el liqui movió en lo que va del año u$s 37.400 millones (u$s 27.400 millones por parte de los agentes de bolsa y u$s 10.000 millones por parte de los bancos), y apuntó todos los dardos contra el Mariva, entidad que pertenece a José Luis "Chicho" Pardo, a quien en la City se lo conoce como el banquero preferido del ex presidente Eduardo Duhalde, debido a la amistad que los une y a la pasión que tienen por el Club Atlético Banfield.
Según datos que dio Cristina, el liqui movió en promedio u$s 200 millones diarios, lo que representa el doble de lo que movió el dólar mayorista en MAE, el principal mercado de la Argentina. La presidenta dijo que el único mercado legal es el MULC (mercado único y libre de cambios).
Sin embargo, la ANSeS es un jugador de peso en el mercado del liqui, al vender bonos en dólares para hacer bajar la cotización y así poner un pie en el freno del dólar blue, que esta semana podría quebrar la barrera de los $ 16. También el Banco Nación y el Central suelen participar, operando incluso con algunas de las casas de bolsa que fueron inspeccionadas ayer y que Cristina mencionó.
Mientras hoy a la mañana Alejandro Vanoli se reunirá con la presidenta, suenan los nombres para sucederlo en la presidencia de la CNV: a él le gustaría que fuera la gerente de Emisoras, Karina Bermúdez, quien antes era subgerente de Legales y fue quien estuvo en la famosa asamblea de accionistas de Clarín entrando a los gritos con Guillermo Moreno.
A la City le agradaría que fuera la titular fuera Soledad Castro, gerenta de Intermediarios, Bolsas y Mercados, por ser una técnica, pero le faltaría la pata política, algo que sí tiene el tercer candidato, Agustín DAttellis, economista de la agrupación kirchnerista La Gran Makro, a quien lo sondearon desde la Casa Rosada para ver si se veía en el puesto. También suena Juan Manuel Pichetto, hijo del senador nacional, quien es director General de Proyectos Especiales de ANSeS y había sido nombrado director de Aluar en 2009, también había sido ministro de la Producción de Río Negro.
Mientras tanto, en el Central, seguirá el paro que empézó el lunes y se extenderá hasta hasta mañana. En la interna, culpan de esto a Germán Feldman, director puesto por Kicillof, quien se enteró de que Fábrega le daría un aumento de sueldo al personal por encima de lo acordado con La Bancaria, como es tradición en el BCRA, pero Feldman lo impidió, al contarle esto al ministro de Economía, quien frenó la suba prevista con el aval presidencial.

