Por SOFÍA BUSTAMANTE - Pese a que el viernes rebotaron las acciones y los bonos, los analistas sostienen que todavía no hay una tendencia firme, sino que lo sobrará en los próximos días será la volatilidad.
Entre el miércoles y el jueves, es decir el día que se conoció la salida de Juan Carlos Fábrega del Banco Central (BCRA) y el día de la llegada al mismo organismo de Alejandro Vanoli, ex presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), las acciones perdieron hasta un 20%.
Sin embargo, el viernes la renta variable repuntó un máximo de 10,7%. En el Merval se resumió la tendencia, ya que había perdido un 15% y subió 7%.
De todas manera el rebote no alcanzó: todavía hay acciones del Merval que están 15% abajo desde la renuncia de Fábrega, como Transener. El rojo llega a 16% en el panel general, donde Hipotecario y Patagonia tienen mucho por recuperar.
En cuanto a los bonos, la primera caída no fue tan fuerte, el golpe se reflejó el jueves. Aunque en comparación con las acciones las bajas fueron moderadas, de hasta 5% entre los títulos de deuda que cotizan en dólares en Wall Street. Hay que señalar que es en el mercado externo donde se fija el precio genuino, porque al valuarse en dólares no son condicionados por las variaciones cambiarias. Por eso es que si bien en la última sesión los títulos públicos subieron hasta 2,7%, como fue el caso del Boden 2015, el incremento que vale es el que se dio en mercado estadounidense, donde el mismo bono avanzó tan solo 0,3%.
No obstante, el director de Portfolio Personal Augusto Posleman prefiere apostar a la renta fija: "A estos valores, compraría con pesos todos los bonos que pagan en dólares que estuvieran a mi alcance. Es una manera de comprar dólares más baratos". En cambio, en lo que respecta a las acciones, como la volatilidad persistirá, solo las recomienda la inversión es a largo plazo. "Al menos con los bonos se tiene la certeza de que pagan una amortización y un interés", subrayó Posleman.
Por otro lado, en el Estudio Ber destacaron la reactivación del mercado: "Tras la corrección de las últimas ruedas, los operadores estuvieron aprovechando para reforzar sus apuestas dado que los activos locales continúan ofreciendo valuaciones muy competitivas para aquellos con capacidad de administrar una mayor volatilidad". Gustavo Ber además indicó que la demanda resulta "positiva y auspiciosa", dado que "vuelve a reflejar que el apetito inversor sigue intacto".