| Por Javier Blanco - Los precios locales de las acciones y de los bonos de la deuda en dólares volvieron a desmoronarse ayer, acentuando la tendencia a la baja que iniciaron cuando el Gobierno salió a darles caza a las operaciones de contado con liquidación (CCL) con la idea de, por esa vía, superar la corrida cambiaria. Ese proceso de corrección en los valores, que se aceleró por el recambio de autoridades en el BCRA, no halla piso e, incluso, pareció acelerarse ayer, al hundirse hasta 8% las acciones más operadas y hasta 5% los títulos emitidos en divisas y bajo ley estadounidense. Los operadores aseguran que el empuje extra que recibió el ajuste ayer devino de la presión oficial sobre las aseguradoras para que se sumen a la cruzada "anti-CCL" descargando cartera de bonos para empujar a la baja ese tipo de cambio. A eso habría que sumar el temor que generó una versión (luego desmentida), según la cual se gravaría con Ganancias la venta de acciones en el exterior. El resultado fue otra oleada de ventas que deprimió otro 5,3% el índice Merval, que cerró septiembre en torno de los 12.600 puntos y ahora parece encaminado a vulnerar el nivel de los 10.000 (ayer quedó en 10.203,9). Además impulsó el volumen de negocios con acciones, al rondar los $ 310 millones. Pero más revelador fue el saldo de alzas (apenas 6) contra bajas (64). Las mayores pérdidas fueron para Banco Macro (-8,1% ), Edenor, Transener (-7,5%) e YPF (-7%). Entre los bonos cedieron 5% el Par y el Discount en dólares NY del canje original, en una jornada de castigo mayor a los emitidos con esa jurisdicción (-4% el Global 17). La rueda dejó también un llamado de atención por el derrape del 2% que ensayó Wall Street.. |