TEMOR A QUE LA DEPRECIACIÓN DEL DÓLAR COMPLIQUE LA ECONOMÍA Desde comienzos de octubre el euro bate récords casi a diario y desde enero ha acumulado un alza superior al 42%. Los déficit gemelos de Estados Unidos y las reformas estructurales pendientes en la Unión Europea (UE) hacen suponer que la tendencia continuará en el mediano plazo. Para la Argentina, esto supone una mejora en la competitividad de las exportaciones a Europa, siempre que el ajuste sea gradual y no suponga un riesgo para la economía mundial. En cambio, no implica mejoras en el comercio con el resto del mundo.
Para Marcelo Elizondo, de la Fundación Exportar, la apreciación del euro es una buena noticia para la competitividad de las exportaciones locales a la UE. "En términos de costos y precios, aumenta la competitividad especialmente a las manufacturas de origen agropecuario (MOA)", explicó el especialista.
La UE es uno de los principales socios comerciales. Participa del 17% de las exportaciones, que se componen principalmente de alimentos, carne, industria alimenticia, harinas de soja y de girasol, maíz y aceites y grasas vegetales, y del 23% de las importaciones, que se concentran en químicos, máquinas y material de transporte. En cambio, la Argentina representa cerca del 0,5% de las compras y ventas europeas.
Por su parte, Mariano Lamode, del Centro de Estudios Bonaerense (CEB), destacó que si el dólar pierde mucho valor y el ajuste es costoso para la economía global, "bajará el precio de los commodities, cuyos valores se mueven a la baja durante los tiempos de crisis, afectando a las exportaciones netas".
Esa situación, para Elizondo, podría generar una buena oportunidad en los mercados latinoamericanos, donde la Argentina podría sustituir a las ventas europeas de origen industrial. En cambio, el especialista destacó que la evolución del peso sigue muy de cerca al dólar, por lo que se mantendrá el equilibrio contra casi todas las monedas.
Un riesgo a seguir
En las últimas tres décadas el déficit externo de EE.UU. creció de manera casi ininterrumpida. Ese mismo desequilibrio habría provocado en cualquier país un ataque especulativo contra la moneda doméstica y una crisis financiera. Pero el 65% de las reservas de los bancos centrales del mundo están en dólares, la divisa más usada como moneda de reserva y medio de pago internacional, dándole un blindaje natural.
Pero el rojo comercial, al que se le ha unido el fiscal en los últimos años, está ejerciendo una continua presión sobre la industria estadounidense, al tiempo que aumentan la desconfianza en el dólar. En el mediano plazo, EE.UU. deberá abordar el tema y los analistas estiman que deberá depreciar el dólar entre un 15% y un 20% para ajustar su economía. |