Cuando el dólar "fuga" amagaba con romper la monotonía, el Gobierno desplegó un operativo en el corazón de la City porteña, que desembocó en otra fuerte corrección de los mercados argentinos.
El Banco Central encabezó la caza de brujas, encontrando sociedades de Bolsa y casas de cambio autorizadas que operaban de manera conjunta, compartiendo espacios físicos, estructuras empresariales y negocios en común. Además, detectaron la presencia de cooperativas de crédito no registradas, que funcionaban en el mismo espacio edilicio que las financieras.
El aluvión de funcionarios públicos en el microcentro logró desinflar al contado con liquidación (CCL): la operatoria convalidó una caída de 25 centavos, a $ 13,82, aunque con un magro volumen negociado. El rojo se suavizó en los últimos compases de la sesión, ya que a media rueda había arañado los $ 13,60.
En el mercado mayorista de cambios, las autorizaciones para la importación llegaron recién a una hora del cierre, de manera que la mesa de dinero del Banco Central se vio obligada a inyectar unos u$s 15 millones para que la divisa no se aleje de los $ 8,493. El Banco Nación, asimismo, habría vendido otros u$s 20 millones. En las casas de cambio, el billete subió medio centavo a $ 8,505.
Las cuevas, en tanto, continúan hibernando por temor a los controles. El "blue" ajustó 2 centavos, a $ 14,70, revalidando un brecha cambiaria del 72,8% con la franja oficial.
Otra sorpresa fueron la restricciones para adquirir dólar "ahorro", casualmente en el día que el mecanismo estaba pronto a superar su récord mensual. La AFIP adujo inconvenientes técnicos en el sistema.
Por su parte, el panel líder de la Bolsa de Buenos Aires cedió un 1,98% hasta las 10.872,15 unidades, tras haber acumulado un alza del 15% desde el jueves. El tipo de cambio implícito volvió a hundir las pizarras.
No parece haber sido un toma de ganancias. Si ese fuera el caso, los ADR en Nueva York habrían acusado recibo, pero en cambio anotaron una ventaja promedio de casi el 2%.
Ayudó el buen desempeño de los mercados de referencia. La temporada de balances empresariales, antes un obstáculo para el rally alcista, logró calmar a las fieras del bear market. De esta manera, el S&P 500 avanzó un 1,96% -su mayor suba en el año- hasta los 1.941,28 puntos.
La posibilidad de que el BCE empiece a comprar deuda corporativa a partir de diciembre también disparó el optimismo entre los inversores. Las Bolsas europeas no tardaron en reaccionar: Londres trepó un 1,68%; Fráncfort un 1,94%; París un 2,25%; Madrid un 2,39% y Milán un 2,79%.
Párrafo aparte para el Bovespa, que ya vislumbra un triunfo del PT este domingo. San Pablo sufrió un repliegue del 3,44 por ciento, en una jornada donde el real cayó a 2,4817 unidades por dólar, pese a la fuerte intervención cambiaria del gobierno de Dilma Rousseff.
En el sector de títulos públicos, los bonos argentinos se desplazaron con un alza del 0,50%, recuperando el terreno perdido en las bajas iniciales. |