"Le comunicamos el problema a la Secretaría de Comercio, pero ellos dicen que dan prioridad a la actividad sanitaria, así que ahora quedamos en hacer y presentar un listado de cuáles son los elementos faltantes", explicó Jorge Cherro, presidente de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (Adecra). De esa manera, afirmó, se pretende ver dónde está el problema para que material descartable e instrumental para aparatología, por ejemplo, no lleguen a destino en los tiempos previstos.
"Las autorizaciones se demoran hasta 45 días, lo que complica las prestaciones y la economía de las entidades cada vez que hace falta algún repuesto que no está en el país", dijo, por su parte, el presidente de la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio (Cedim), Jorge Carrascosa.
Según publicó LA NACION en su edición de ayer, el Gobierno ya acumula una deuda con los importadores por US$ 5000 millones, por la falta de divisas. En la Cámara de Importadores de la República Argentina, donde informaron ese monto y denunciaron las demoras, señalaron de todas formas que, en el caso de productos como medicamentos, el Gobierno se cuida bastante de no cumplir para evitar faltantes.
El sector sanitario tiene una dependencia significativa de bienes importados: insumos, medicamentos, equipos y repuestos, que necesitan ser renovados en forma continua. En enero de este año, tras la devaluación decidida por el Gobierno, las entidades advirtieron casi en forma inmediata que el hecho las afectó con incrementos de precios de insumos que llegaron hasta el 40%, y también con demoras en la entrega por parte de los proveedores.
Según los cálculos presentados en su momento, el costo promedio de los servicios sufrió un aumento del 11%, solamente por la devaluación del peso..

