Por Martín Kanenguiser - El resultado fiscal de agosto exhibió un déficit neto de $ 17.508 millones, frente a los $ 3776 millones registrados un año atrás. Así se desprende del resultado primario-base caja, difundido ayer por el Ministerio de Economía, que, con cierto maquillaje, exhibió un superávit primario de $ 868,7 millones. La diferencia está en los recursos extraordinarios aportados por el Banco Central y la Anses, por un total de $ 18.400 millones, que permiten encubrir contablemente el rojo de las cuentas públicas. Las mencionadas rentas habían sido de $ 4706 millones hace un año. La explicación para tamaño desequilibrio es el aumento de 49% en el gasto primario de agosto, cinco puntos porcentuales por encima del promedio registrado desde enero último. Los gastos crecieron desde enero 44,4%, mientras que los ingresos lo hicieron 34,6 por ciento. El déficit apunta a terminar entre 170.000 y 190.000 millones de pesos este año, según analistas consultados por LA NACION. El economista Marcelo Capello, del Ieral, explicó que "resulta grave que en los primeros ocho meses de 2014 se haya observado un desahorro corriente -diferencia entre ingresos y egresos corrientes- del orden de los $ 37.700 millones, sin considerar los ingresos extraordinarios, cuando en 2013 en igual período existía un superávit corriente de 12.400 millones de pesos". Desde enero, sin los ingresos extraordinarios, el déficit creció 293% y acumuló un desequilibrio de 75.000 millones de pesos. Así, "como el Gobierno no alcanza a financiar su gasto corriente con ingresos corrientes genuinos, se endeuda, incluyendo la emisión de dinero, para cubrir gasto corriente y no sólo para pagar erogaciones de capital o deuda que vence", aclaró Capello. Esta creciente emisión es uno de los factores que explican la inflación, cercana al 40% anual, según algunas provincias y consultoras. Martín Polo, de Analytica, dijo que "con esta tendencia, el resultado fiscal sin contabilizar las rentas de la propiedad cerrará el año con un déficit primario de $ 190.000 millones, frente a $ 60.000 millones en 2013, y el financiero llegará a $ 275.000 millones, frente a $ 100.000 millones del año pasado". Nicolás Bridger, de Prefinex, detalló que en agosto los rubros de mayor crecimiento del gasto fueron las transferencias corrientes al sector público (85% interanual); transferencias al sector privado (65%) y rubros asociados a la inversión pública (71%). Además, pronosticó que el déficit será de $ 170.000 millones, equivalente al 4% del PBI. Gabriela Nudel, de la Fundación, expresó: "Es claro que se intensifican el descalabro fiscal y la dependencia absoluta de las cajas oficiales, que, por cierto, están exhaustas". La especialista agregó que en agosto el Tesoro le pidió al Central la cifra máxima del año, por $ 16.500 millones (872% más que hace un año) y desde enero acumula una contribución de 54.000 millones de pesos. De hecho, según el Iaraf, "de no mediar la ayuda financiera al Tesoro del BCRA y la Anses, el deterioro fiscal se profundizaría, con un saldo negativo de $ 118.410 millones, tres veces superior al registrado". En tanto, Julián Folgar, de ACM, advirtió que "con un gasto primario creciendo 44,4% interanual, comienza a lucir difícil que se materialice la pauta incluida para 2014 en el proyecto de presupuesto 2015, que estimaba un incremento de 42,5% este año". Para lograrlo, el gasto debería crecer 39,4% entre septiembre y diciembre, aclaró. Por su parte, ASAP informó que en septiembre el gasto primario creció 52%, contabilizando la compra de acciones de YPF por parte del Estado por 40.000 millones de pesos.. |