Por Javier Blanco - El mercado doméstico argentino pareció ayer arrastrado a la baja por su par de Brasil tras confirmarse, aunque de manera ajustada, la reelección de Dilma Rousseff, mientras los bonos en dólares resistieron la ola de ventas.
El índice Merval cerró la primera rueda de negocios de la última semana del mes con un descenso de 2,5% que prácticamente copió al del Bovespa (cayó 2,8%) tras un desempeño condicionado por el desplome del 12% que registraron los papeles de Petrobras, que, junto a los de su filial local, explican el comportamiento de algo más del 10% de este indicador.
Sin embargo, sería injusto culpar a los papeles del socio comercial por la súbita toma de ganancias, que puede definirse como tal porque afectó a las acciones que más habían recuperado precios el viernes, como los papeles de BBVA-Francés (-5%) y el Macro (-4%), que habían avanzado 8% en la última rueda. Pero se mantuvieron al margen de la corrección general Telecom ( 3,4) y Pampa Energía ( 0,2).
El ajuste también fue el común denominador entre los ADR que cedieron del 1 al 3,5%, según el caso. Así las cosas, el Merval entra en la recta final del mes de la desdolarización forzada con una pérdida acumulada de 18% y los papeles vinculados con el negocio petrolero como los más golpeados (-30% Petrobras, -26% Tenaris, -25% YPF) ante la caída del crudo, que ayer tocó un mínimo en 28 meses, antes de rebotar y estabilizarse en torno de los US$ 80, en su variante WTI.
Los que resistieron sin problemas fueron los bonos en dólares, que registraron nuevos avances de 1% promedio en la mayoría de los casos, lo que colaboró para un nuevo descenso leve de la tasa de riesgo, que cerró a 739 puntos..

