| Por Javier Blanco - El Gobierno redobló en las últimas horas sus esfuerzos para evitar que un rebote en los precios del dólar que surgen de operaciones bursátiles condicione la tendencia bajista que intentan imponerle al dólar paralelo, en procura de afianzar la idea de una "pax cambiaria". Una nueva "sugerencia" de la Superintendencia de Seguros hacia las compañías del sector, para que se desprendan de una parte de su cartera invertida en bonos dolarizados, sirvió para llevar a los empellones al precio del dólar fuga o contado con liquidación por debajo de los $ 13 (cerró a $ 12,99 con una baja de 0,8 por ciento). Con este lastre, las cotizaciones (en pesos) de los bonos en dólares retrocedieron ayer 1% promedio, pese a que en el exterior mantuvieron la firmeza de los últimos días, lo que quedó reflejado en otro descenso del riesgo país, que cerró en torno de los 720 puntos básicos, volviendo a ubicarse así a niveles de fines de septiembre y tras haber coqueteado con los 850 puntos a mitad de mes. Las ventas compulsivas también hicieron caer cerca de 40 centavos (a $ 13,20) el precio del dólar-bolsa, que permite la conversión local de moneda local a extranjera. Las acciones, por su parte, registraron un rebote que los operadores catalogaron de "anecdótico", en especial, porque no estuvo respaldado por el volumen de negocios, que volvió a ubicarse en torno de los $ 210 millones, es decir, entre los mínimos del mes. En este contexto, el índice Merval registró una mejora de 1,46%, que lo acercó al nivel de los 10.500 puntos (quedó en 10.446,7) empujado por la recomposición de precios de los papeles bancarios, ya que rebotaron 5% promedio para el Macro, el Francés y el Galicia.. |