La proscripción extraoficial del contado con liquidación continúa aplacando las operaciones en la Bolsa de Buenos Aires, que ayer acumuló negocios por apenas $ 2.438 millones.
Los grandes jugadores del segmento brillan por su ausencia, alérgicos al sesgo intervencionista de la conducción del Banco Central. Por lo pronto, el "contado con liqui" ajustó un centavo en la rueda, a $ 13,05, mientras que el denominado dólar "Bolsa" lo hizo en tres centavos, a $ 13,26.
En las cuevas porteñas también imperó el terror a nuevos controles, razón por la cual los cambistas decidieron ajustar el billete en 20 centavos, hasta los $ 14,33.
Fue, por el contrario, un día positivo para el Central en el mercado de cambios, cosechando u$s 40 millones en el desenlace de la sesión. El dólar, en tanto, permaneció planchado a $ 8,505.
El organismo monetario anunció ayer que activó el primer tramo del swap cambiario con China, por un monto cercano a los u$s 800 millones. Señaló que la llegada de las divisas constituye la primera etapa de un acuerdo a tres años firmado en julio último, cuyo techo es de u$s 11.000 millones.
Es un reaseguro para las arcas de la institución, que antes del acuerdo se ubicaban en torno a los u$s 27.000 millones. Cabe aclarar que el año entrante la Argentina debe abonar más de u$s 12.000 millones en deuda externa, que junto con las fluctuaciones de la soja en Chicago, comenzaban a despertar interrogantes sobre la solvencia del país llegado el cambio de mandato presidencial.
En el caso de la Bolsa porteña, el índice Merval anotó un repunte del 3,06%, hasta las 10.539,44 unidades, con sólo $ 167 millones negociados en acciones.
La aprobación de la Ley de Hidrocarburos en la víspera empujó a los papeles petroleros: Petrobras Argentina ganó un 6,32%, al tiempo que YPF sumó otro 4,11%. La petrolera estatal también avanzó un 2,52% en Wall Street (a u$s 32,57), luego de que Raymond James elevara su precio objetivo a un año hasta los u$s 42,70.
Por otro lado, ayer venció el período de gracia para que el Gobierno abone los u$s 161 millones correspondientes al bono Par, de manera que resurgieron los fantasmas de aceleración en la plaza neoyorquina.
Diversos fondos de inversión han estado sondeando a bonistas argentinos con este propósito, ya que necesitan al menos el 25% de la serie para requerir la aceleración de pagos al Banco de Nueva York. En el caso de que estos intentos fuesen exitosos, el país se vería forzado a pagar la totalidad de la deuda reestructurada hasta 2038 en efectivo. Por lo tanto, deberá sentarse a renegociar los canjes de 2005 y 2010.
Los bonos en Wall Street no tardaron en reaccionar. Amanecieron con una clara tendencia vendedora, que luego borraron a una hora del cierre de los mercados.
En la plaza local exhibieron una mayor disparidad. El Bonar X perdió un 0,30%, mientras que el Boden 2015 acusó un leve repunte del 0,14%. Sobresalió asimismo el desempeño del Discount bajo ley Nueva York, que cedió un 1,93%. |