La divisa, que en ese segmento de negocios se había desbarrancado a un promedio superior al 2% desde el comienzo de la semana, aminoró ayer su ritmo de retroceso al 0,7%, pero perdió algo más del 15% en los últimos 45 días, tras haber tocado un máximo de $ 15,95 el 24 de septiembre.
De esta manera, redujo a 58,3% la brecha que lo separa del dólar oficial, que el Banco Central (BCRA) mantiene estancado en $ 8,52 pese al desincentivo que su paulatino retraso supone para las exportaciones en una economía jaqueada por una persistente y elevada tasa de inflación.
Para ahorrar, el verde
Precisamente esta decisión oficial es, según los analistas, la que mantiene elevada la demanda de dólares con fines de ahorro, que ayer orilló los US$ 45 millones, con lo que las ventas con ese fin ya superan los US$ 168 millones en las tres ruedas que van del mes.
"La caída de la brecha a lo largo del mes restó incentivo a muchos que compraban para descargar luego una parte en el mercado negro y hacer una diferencia. Pero mientras el BCRA mantenga el dólar en este valor, creo que la demanda seguirá elevada porque la gente lo ve como de oferta", explicó un ejecutivo bancario que en la entidad en que trabaja vio formarse colas con ese fin.
De hecho, según datos de la AFIP, en lo que va de noviembre ya pasaron por bancos y agencias de cambio unos 236.500 contribuyentes para comprar moneda extranjera, una cifra superior al total que se había presentado a lo largo de marzo (233.500), abril (207.500) o mayo (221.400), es decir, cuando regía una calma cambiaria tras el salto devaluatorio de enero..

