Cerró a $ 12,65 para la venta tras haber tocado los $ 12,45 en un mercado poco activo ante la intensificación de los controles
El dólar paralelo
profundizó ayer su tendencia bajista al caer poco después del mediodía
a $ 12,45, su cotización para la venta, la menor desde la última semana
de julio (cuando se confirmó el nuevo default, aunque parcial, de la
deuda), antes de rebotar y cerrar a un promedio de $ 12,65 en un mercado virtualmente paralizado por temor a nuevas sanciones.
El
precio del billete en este segmento de negocios se desbarrancó más del
3% por segunda rueda consecutiva, con lo que la brecha abierta con el
oficial se redujo prácticamente a la mitad en apenas seis semanas, al
caer del 88% (nivel que alcanzó el 24 de septiembre, cuando el blue
llegó a operarse a $ 15,95) al 48,5% como resultado del mix de represión (ver aparte) y persuasión a que acudió el Gobierno para reencauzarla.
Los
operadores creen que la baja fue activada inicialmente por un vuelco en
las expectativas, pero coinciden en que hoy existen otros factores
mucho más mundanos que la aceleran. "Al disminuir la expectativa
devaluatoria primero se retrae la demanda y, luego, pasa lo que vemos
por estos días: los que estaban de aquel lado del mostrador se pasan a
éste, es decir, venden por temor a que baje más -comentó un operador-.
Hay que recordar que acá corren a comprar cuando el dólar sube."
El
declive del paralelo confirma que las señales de paz cambiaria, que
aparecieron hace más de un mes entre los futuros cambiarios, han
derramado sobre el resto de los canales de la plaza, algo facilitado en
las últimas semanas por el giro en las expectativas que logró el Banco
Central (BCRA) al recuperar, tras un pacto con los exportadores
cerealeros, su poder de compra en el mercado oficial. Esto, junto con
otros ingresos extras que logró (como los que derivaron del swap
con China), fue lo que le permitió estabilizar las reservas levemente
por encima de los US$ 28.100 millones desde hace una semana.
Ayer,
incluso, pudo reportar una mejora de US$ 38 millones en esa tenencia
(que subió a US$ 28.156 millones) pese a haber debido afrontar otro pago
por US$ 87 millones por importaciones de energía.
El juego de las expectativas
Para
los operadores no pasa inadvertido que las liquidaciones de ese sector
(el exportador más estable de la última década) promediaron los US$ 626
millones en las últimas dos semanas (saltó un 95% interanual en la
primera semana de noviembre), es decir, un monto 2,5 veces superior al
ritmo de ventas durante septiembre, cuando la última corrida contra el
peso estaba en su apogeo.
Fruto de ello es que el BCRA, que se
había convertido en oferente neto de divisas desde agosto, lleva dos
jornadas comprando un promedio de US$ 115 millones (US$ 140 millones el
vienes, otros US$ 90 millones ayer), lo que hizo las veces de bálsamo.
"El
mercado sacó cuentas y concluyó que, por distintas vías, el BCRA puede
hacerse de unos US$ 6000 millones de aquí a fin de año. Es una cifra que
permitiría estabilizar las reservas aunque la operatoria de dólar
ahorro se mantenga en montos altos [N. de la R.: se llevan vendidos US$
230 millones en lo que va del mes] y hasta avanzar en una parcial
normalización de los pagos retrasados de importaciones", evaluó el Banco
Ciudad en un informe, al hablar de los factores que ayudaron a
consolidar el cambio de expectativas.
Otro
factor fue la "asistencia" que, esta vez, recibió el BCRA del
Ministerio de Economía. "Las emisiones de bonos ajustables al valor del
dólar oficial les dieron a los inversores una alternativa de ahorro en
pesos y calmaron su ansiedad de cubrirse de otro salto devaluatorio. Son
títulos que aprovechan que las expectativas de devaluación no han
desaparecido, sino que se desplazaron y que, a la vez, reducen la
presión que el fisco ejerce sobre el BCRA al demandar fondos", valora el
economista Federico Muñoz, aunque advierte que, más allá de la tregua
cambiaria actual, "al Gobierno le queda mucho trabajo por hacer para
evitar que se repita una crisis cambiaria en 2015".
Jorge
Vasconcelos, del Ieral, coinciden en que las emisiones de este tipo de
bonos tuvieron eco por "la sed de activos dolarizados que había en el
mercado". Pero advierte que si el Gobierno se tienta con este parche y
desatiende los problemas reales de la economía, "complicará las
soluciones de mañana, porque está aumentando la deuda pública con
vencimientos de muy corto plazo e indexados al tipo de cambio oficial".
Una mezcla de razones que trajo alivio
Recuperó poder de compra el BCRA
Pese
a las dudas que generaba, el acuerdo con los exportadores rinde:
pasaron de liquidar US$ 50 millones a US$ 128 millones en un mes, lo que
sirve para estabilizar las reservas.
Castigo, pero también incentivo
La
lista de operadores bajo investigación o multados no deja de crecer y
atemoriza al resto. Pero, a la vez, el Gobierno ofreció un seguro de
cambio a exportadores sojeros y títulos con esa misma cobertura a otros
inversores, lo que ayudó a descomprimir la presión.
Verde, el color elegido para ahorrar
La
demanda de dólares a precio oficial para atesoramiento por parte del
público sigue a buen ritmo. Según los datos de la Administración Federal
de Ingresos Públicos (AFIP) difundidos ayer, en los 10 primeros días de
noviembre ya se efectivizaron operaciones por US$ 229,6 millones, una
cifra superior a las ventas de todo el mes de julio (US$ 205,7
millones). A la cotización de $ 8,52 por dólar hay que sumarle el 20% en
concepto de retención a cuenta del impuesto a las ganancias, salvo que
el ahorrista deje depositado el dinero por un año en una cuenta
bancaria. Pero, según las estadísticas oficiales, sólo el 9% de los
compradores accedieron hasta ahora a dejar inmovilizados los fondos. Con
la cifra de ayer, las ventas en lo que va del año suman US$ 2367,2
millones..
Del editor: qué significa.
Los controles, la liquidación de los exportadores y una renovada
demanda de pesos en las empresas le dieron sustento a esta tregua
cambiaria.
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