El presidente del Banco Central,
Alejandro Vanoli, dijo ayer que el Gobierno "actúa con firmeza e
inteligencia en el marco de la ley, para prevenir y sancionar abusos" en
operatorias ilegales en el mercado de divisas y destacó, además, que en los
últimos días hubo "tranquilidad cambiaria" a raíz de estas acciones. En los
últimos dos días, sin embargo, el "blue" se despertó de su letargo y, a pesar de
los controles, se disparó de $ 12,65 a $ 13,68."El mercado y el público
han tenido una respuesta muy positiva; en estos 40 días el mercado ha dado como
respuesta la tranquilidad cambiaria, se percibe menos riesgo financiero porque
el Gobierno nacional ha descartado una devaluación y está generando mecanismos
para que no haya especulación", agregó Vanoli en diálogo con Télam. En lo que va
de noviembre, las compras de particulares cedieron un 13% respecto del mismo
período del mes pasado.
Vanoli comentó que el martes hubo una reunión con
los organismos que controlan la actividad del mercado para "aunar esfuerzos" y
contribuir a la estabilidad financiera: "Estamos absolutamente decididos a
seguir profundizando la cantidad y calidad del proceso de supervisión poniendo
mucho foco a la prevención del lavado de dinero y cumplimiento de las normas
cambiarias; vamos a acelerar al máximo en regularizar un cúmulo de actuaciones
de carácter disciplinario que hay abiertas en la Superintendencia de Seguros de
la Nación", dijo.
Además, comentó que la Superintendencia se sumará a los
organismos de control para "coordinar todas las acciones de regulación y
supervisión a los efectos de poder prevenir estas prácticas que conspiran contra
la estabilidad financiera y perjudican al público".
En referencia a la
decisión de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza de multar a los bancos Citibank,
HSBC, JP Morgan, RBS y UBS a pagar u$s 3.300 millones por la manipulación en el
mercado de divisas, el funcionario dijo que "este celo de los reguladores a
partir de la crisis 2007-2008 se ha puesto de manifiesto" en todo el
mundo.
"Estuve el lunes en Basilea y entre todos los bancos centrales y
agencias de Gobierno se habló de la necesidad de dar confianza a inversores y
depositantes de que los Estados se pongan muy celosos en penalizar fraudes y
delitos a todo nivel; es la preocupación de todos los bancos centrales del G-20
que estuvieron reunidos en Basilea: transparentar al máximo la supervisión y
sancionamiento de entidades financieras", detalló. Y acusó a algunos sectores de
"querer desnaturalizar las acciones de control". |