Por: Liliana
Franco - Más allá de los
apoyos que se obtuvieron en foros internacionales para lograr impedir el
accionar de los fondos buitre en los procesos de reestructuración de deudas
soberanas, en la agenda prevista para la Cumbre del G-20 no figura la discusión
de esta problemática. La esperanza de la Argentina está depositada en lograr
que se incluya en el documento final una firme posición al respecto de los
principales países del mundo. Con esta premisa viajará hoy rumbo a
Brisbane, Australia el ministro de Economía, Axel Kicillof, quien al
igual que el canciller, Héctor Timerman, asistirán en representación de
la presidenta Cristina de Kirchner. Kicillof para lograr incluir en el
documento final un compromiso para luchar contra los fondos buitre cuenta con
una ayuda nada despreciable: la presidenta brasileña, Dilma Rousseff adelantó
que presentará el tema de los fondos buitre y la crisis que puede desatar en el
sistema de reestructuración de deuda los fallos del juez Thomas Griesa.
El Fondo Monetario en más de una oportunidad ha cuestionado el
accionar de los fondos buitre advirtiendo que pone en peligro las
reestructuraciones de deudas soberanas.
En tanto, ayer se dio a
conocer en Wa-shington el documento que presentará el FMI ante los mandatarios
agrupados en el G-20 donde el organismo insiste en señalar su preocupación por
el crecimiento mundial. Si bien afirma que la economía mundial sigue
recuperándose advierte que esta recuperación es "frágil y despareja". Así
lo señala el documento del Fondo Monetario Internacional titulado Perspectivas
Globales y Desafíos Políticos, elaborado por el organismo para la reunión del
Grupo de los 20 que tendrá lugar en Australia, a partir del próximo sábado.
El paper hace sólo dos menciones sobre la Argentina: mantiene el pronóstico
de una caída del Producto Bruto Interno del 1,7% en el año en curso y del 1,5%
para el año próximo y, como es habitual, hace referencia a que los datos del
país están siendo motivo de observación.
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