Los operadores aseguran que los vaivenes en el precio fueron consecuencia de las particulares condiciones en que operó ese segmento en los últimos días y la reacción que ensayó el Gobierno al comprobar los efectos no deseados que la campaña de represión de este tipo de negocios había tenido sobre la cotización del billete.
"El blue comenzó a rebotar fuerte ante un marcado faltante de billetes, al quedar fuera de juego algunos de los proveedores más asiduos del mercado. Por eso, en las últimas horas se había «divorciado» de la caída del contado con liquidación o del dólar-bolsa. Pero esto hizo reaccionar al Gobierno, que volvió a pedirles colaboración a algunos agentes «allegados» para que den algo de liquidez a la plaza, lo que volteó el precio por la tarde y explicó la volatilidad que mostró en el día", apuntó un operador.
La aparición de esta corriente vendedora terminó con el rebote, según una descripción con la que coincidieron otros agentes y operadores.
"La clave fue el faltante de billetes ante las incautaciones de los últimos días. Incluso, las cuevas que siguen operando armaron listas de espera entre sus clientes más habituales, en las que no aceptan nuevos, por precaución. Ante esta realidad hubo una «sugerencia» a un banquero, que pronosticó una caída mayor del billete, para que «colabore» en que no quede la sensación de que la cacería de los últimos días no había servido de nada", corroboró ante una consulta de LA NACION un ejecutivo del sector.
Perspectivas y nuevas medidas
Con su cierre a $ 13,40, el dólar paralelo volvió al rango de precios que mostraba a mitad de la semana anterior: se ubica 6,3% por encima del piso de $ 12,60 que ensayó el lunes, pero 16% por debajo del récord de 15,95 que alcanzó el 24 de septiembre, en el momento más álgido de la última corrida contra el peso, y, en opinión de los operadores, aún busca un nuevo equilibrio temporal.
Los vaivenes del paralelo no incidieron sobre el valor de los tipos de cambio que surgen de las operaciones bursátiles, ya que tanto el "dólar/fuga" o contado con liquidación como el dólar-bolsa se negociaron ayer con las mismas restricciones de los días previos y precios siempre en baja, colaborando para el séptimo derrape consecutivo de la Bolsa porteña, cuyo principal índice de precios (que había llegado a rondar los 12.600 puntos en plena indexación dolarizadora) perforó ayer el nivel de los 10.000 puntos.
Por su parte, el Gobierno promete sostener la ofensiva contra este tipo de operaciones, que articuló luego de que la presidenta Cristina Kirchner denunciara por cadena nacional un "golpe de mercado".
Con este propósito, el directorio del Banco Central (BCRA) resolvió comenzar a publicar de aquí en más en su sitio web (www.bcra.gov.ar) las resoluciones de los sumarios que sustancia la Superintendencia de Bancos y toda otra acción sancionatoria, "porque una supervisión efectiva exige políticas claras de transparencia y activas acciones de información a los usuarios de esos servicios financieros", sostuvo el presidente de la entidad, Alejandro Vanoli, al dar a conocer la medida..

