Por: Juan Pablo Marino - El "contado con liqui" se volvió a hundir otros 23 centavos y finalizó a $ 11,75, en medio de mínimas operaciones ante una marcada cautela operativa por la intensificación de los controles oficiales en el sistema financiero, y una merma en la liquidación de divisas de las cerealeras.
Desde el arribo de Alejandro Vanoli al frente del Banco Central a principios de octubre, el Gobierno mantiene un férreo control sobre las operaciones de las sociedades de Bolsa, bancos y financieras, a través de allanamientos y multas. Estas acciones, coordinadas con otros organismos de supervisión, desinflaron el llamado dólar "fuga" un 10% en lo que va de noviembre y más del 22% desde fines de septiembre y lo llevaron a operar en mínimos de más de tres meses.
"Los temores operativos se reflejan en el mercado con un constante achicamiento en el volumen", describió un operador. Agregó que "persistentes rumores sobre sanciones o intervenciones a entidades hacen que nadie quiera quedar involucrado en nada".
Por el contrario, el dólar "Bolsa" rebotó cerca del final de la rueda nueve centavos y cerró a $ 12,09, tras mantenerse prácticamente estable durante toda la jornada. Así cortó una racha de nueve días consecutivos con descensos en los que su valor se retrotrajo un 10,8%, desde los $ 13,47. El avance tuvo lugar pese a que la AFIP anunció ayer que ya no serán deducibles del Impuesto a las Ganancias las pérdidas extraordinarias surgidas por las diferencias negativas de las operaciones de cambio entre el "MEP" y el oficial.
"Esta operatoria es un ardid cuyo único objetivo es realizar una planificación fiscal nociva que busca evadir el pago del Impuesto a las Ganancias sin una razón fundada y abusando de la ley", evaluó el titular del a AFIP, Ricardo Echegaray.
En medio de una jornada con pocas operaciones, el dólar "blue" cotizó sin cambios, a $ 13,55. En el inicio de la rueda, el billete informal amagó con operar a la baja; sin embargo, rápidamente se equilibró y mantuvo su valor durante la mayor parte del día.
Ante este panorama, la brecha cambiara se situó nuevamente en el 58,8%, dado que el dólar oficial se negoció sin cambios a $ 8,53, en una jornada muy calma en la que el BCRA no necesitó intervenir en el mercado de cambios, mientras sus reservas finalizaron a u$s 28.810 millones.
"Siguen achicándose las liquidaciones de los cerealeros, que ahora sólo alcanzan a liquidar unos u$s 90 millones diarios, que son demandados por los bancos para el pago de importaciones, autorizadas por el ente regulador", explicó una correduría del mercado.
Por su parte, el índice Merval se volvió a contagiar del malhumor que reina entre los inversores desde las últimas semanas. La Bolsa porteña se hundió a 9.584,31 unidades, tras registrar un comienzo con firmes avances, lo que la llevó incluso a ganar hasta el 1%. Así, el panel líder retrocede en el mes un 13%, aunque en el año aún gana un 77,8%.
El Merval fue arrastrado por la tendencia declinante del segmento siderúrgico y de servicios, con Telecom (-5,3%), Aluar (-3,8%) y Tenaris (-3,7%) a la cabeza de los números en rojo. Todas las acciones líderes finalizaron en baja, con la excepción de Petrobras Brasil y Transener, que culminaron sin variaciones. El volumen de negocios operados en acciones continuó siendo muy bajo: totalizó apenas $ 110,1 millones.
En el segmento de la renta fija, los bonos en dólares operaron con mayoría de mermas. Así, el Par en dólares se derrumbó un 3,5%; el Global 2017, un 1,3%; y el Bonar 2017, un 0,4%.
En cambio, el Discount en dólares subió un 0,7% y los cupones del PBI, hasta un 1,3%. En tanto, el riesgo-país subió ayer apenas el 0,3% (dos unidades) y cerró en los 673 puntos básicos. |