La economía de Argentina se habría contraído un 1,4% interanual en septiembre, golpeada por las restricciones a la adquisición de divisas, que afectan al sector industrial y con las que el Gobierno busca evitar la fuga de capitales, según un sondeo de las agencia Reuters publicado ayer.
El Gobierno de Cristina Kirchner mantiene un férreo control cambiario que limita la salida de dólares para no ver erosionadas las alicaídas reservas del Banco Central y mantener un intercambio comercial positivo, explicó la agencia. "Consideramos que las fuertes restricciones a las importaciones condicionarán al nivel general de actividad en los próximos meses, por lo que hasta que no se resuelva la problemática cambiaria, la actividad económica continuará siendo ahogada por la escasez de divisas", señaló, por su parte, la consultora Orlando Ferreres y Asociados.
Las estimaciones de cinco analistas locales y tres extranjeros para el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) apuntaron a una caída promedio del 1,4%. El promedio del sondeo para el EMAE correspondiente a septiembre fue de una contracción de un 1,5%, en un rango entre una baja de un 0,5% y una de un 2,3%.
La actividad económica argentina había subido un 5,9% interanual en septiembre del año pasado y tuvo una contracción del 1,2% en agosto último.

