| Por Javier Blanco - "Sin contado con liqui" no hay paraíso, bromeaba resignado ayer un operador bursátil al ver al índice Merval volver a hundirse pesadamente, tras el rebote de anteayer. La referencia aludía al nuevo mínimo en casi cuatro meses (venía de perforar los $ 12, pero ayer desbarrancó hasta $ 11,80) que marcó ese tipo de cambio luego de que la AFIP resolviera que "no son deducibles del impuesto a las ganancias las pérdidas extraordinarias surgidas por las diferencias negativas derivadas de las operaciones de cambio entre el dólar bolsa o dólar MEP y el tipo de cambio oficial". Se trata de otro intento por desalentar esta operatoria para tratar de evitar nuevos sinsabores cambiarios. Lo concreto fue que, en este contexto, la Bolsa retomó el sendero bajista que caracterizó sus operaciones en los últimos dos meses, al quedar desarticulada la indexación dolarizadora. El Merval (que pierde casi 15% en las últimas 11 ruedas) retrocedió otro 2,15%, un derrumbe que se hizo más pesado porque en la apertura había llegado a avanzar hasta 1% y, a la vez, no se amplificó porque el volumen de operaciones con acciones se contrajo hasta los $ 110 millones. Del panel líder, a excepción de Petrobras y Transener, todos los papeles cerraron en rojo. Los mayores fueron para Telecom (-5,3%); Aluar (-3,8%) y Tenaris (-3,7%). La acción de la siderúrgica (que anunció ayer que el 28 pagará un dividendo anticipado de US$ 0,15 por acción) cerró a $ 209, con lo que volvió a precios de enero (antes de la devaluación). A su vez, su ADR perforó los US$ 36, nivel que los analistas consideraban como "soporte". También fueron mayoritarias las bajas entre los bonos en dólares, más allá de los rebotes del 3% del Bonar 18 y del 1,3% del Discount.. |