En la última década, el gobierno nacional concentró más recursos fiscales y, paralelamente, aplicó una mayor discrecionalidad a la hora de distribuir fondos nacionales entre las provincias. Ésta es otra de las conclusiones del trabajo que elaboró el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) sobre la situación fiscal del país, que además afirma que las transferencias del gobierno nacional casi triplicaron su peso en los ingresos de las provincias. Según Cippec, pasaron de menos de 6% en 2003 a un máximo de 17% en 2010. "El aumento de la concentración y la discrecionalidad de los recursos tributarios nacionales por parte del Gobierno experimentados entre 2003 y 2013 exacerbó las inequidades generadas históricamente por la falta de correspondencia entre gastos descentralizados y recursos centralizados, y la opacidad de los criterios de distribución del régimen federal fiscal argentino", esgrimen los especialistas de Cippec. Es que el Gobierno sumó en los últimos años impuestos supuestamente transitorios (impuesto al cheque, retenciones, entre otros), que terminaron directamente en las arcas nacionales, a pesar de que en los últimos años se distribuyeron sólo en parte. Como ejemplo, el informe cuenta que los habitantes de Tierra del Fuego reciben ocho veces más transferencias federales que los habitantes de Buenos Aires, a pesar de que la primera provincia cuenta con el ingreso per cápita más elevado del país y con regalías hidrocarburíferas. El Cippec afirma además que este tipo de esquemas generaron "incentivos al desequilibrio fiscal" en muchas provincias, situaciones que llegaron en combinación con "mecanismos de salvataje del gobierno nacional". Este tipo de situaciones impulsó mayores niveles de dependencia política de las provincias con relación al poder central. "Como resultado de la fuerte expansión del gasto público, las provincias experimentaron una significativa erosión del resultado primario, que culminó con un déficit de casi 5% en 2009, luego de haber alcanzado un inusitado superávit de más del 11% de los recursos provinciales en 2004", señala el Cippec. La mejora de la situación provincial en 2010, cuentan los especialistas, fue el resultado de contabilizar ingresos por $ 10.000 millones de aportes del Tesoro nacional (ATN) acumulados entre 1999 y 2009 en el marco del Programa Federal de Desendeudamiento (PFD). Sin embargo, las finanzas volvieron al rojo en 2011, aunque mejoraron levemente en 2012 y 2013. No obstante, las provincias lograron desendeudarse y desdolarizarse en los últimos años, gracias a diferentes reestructuraciones de deuda. Pero como resultado, el gobierno nacional se convirtió en el principal acreedor de las provincias, sumando así mayor poder político sobre ellas.. |