Por: Ignacio Olivera Doll - No fueron las presiones ni las intervenciones del Banco Central o de los organismos de control que se sumaron a sus embestidas en la City. Tampoco una persecución a banqueros que logró "desactivar" la presunta conspiración que tramaban para devaluar. Detrás de la caída del dólar "blue" que se vio en las últimas semanas, pareció tener algo más de efecto el cambio de política monetaria que implementó Alejandro Vanoli desde su desembarco hasta hoy, con un sesgo más "ortodoxo" y más parecido al de los años de la convertibilidad: el ex CNV acortó la brecha entre los pesos que circulan en la economía y los dólares que tiene el Central en sus reservas, con una desaceleración de la emisión de billetes y una acumulación de divisas que logró mediante las trabas a las importaciones y el endeudamiento con su par de China.
Esta relación entre pesos y dólares, que desde que está instalado el cepo cambiario sirve de referencia al precio del "blue" (ver infografía), se achicó fuertemente y pasó de dar un tipo de cambio de $ 14,40 a uno de $ 13,66 (es el llamado dólar "cobertura" o convertibilidad). Para esto, Vanoli debió desacelerar levemente la expansión monetaria, como no lo había hecho la conducción del Central desde mayo pasado. El "blue" mostró entonces un comportamiento en la misma dirección, aunque con una fuerte volatilidad, y está ahora apenas 40 centavos debajo de ese valor: $ 13,20 .
En el sistema comentan que tanto estas decisiones monetarias como la esperanza que tiene hoy el mercado en que el Gobierno alcance un acuerdo con los holdouts son las que están detrás de la caída que mostraron las expectativas de devaluación. La medida más efectiva para contener al dólar fue evitar que la emisión de liquidez acompañe completamente las necesidades de financiamiento del Gobierno, mediante la colocación de bonos públicos dollar linked en el sector privado por unos $ 17.000 millones. Es, precisamente, un monto similar al de la caída que se percibió desde que llegó Vanoli en la cantidad de pesos en circulación (unos $ 18.300 millones).
El 1 de octubre, en su primer día de gestión, la base monetaria era de $ 412 mil millones y crecía al 22% anual; hoy, tomando el último dato del 21 de noviembre, es de $ 393 mil millones y avanza al 17% anual. En el mismo período, las reservas se incrementaron en u$s 890 millones (es la misma magnitud del primer tramo del swap de China).
La relación entre estos stocks de pesos y dólares fue señalada desde siempre por este Gobierno como un resabio de los años de convertibilidad que debía quedar en el olvido. Pero hoy, con el cepo cambiario vigente y en un contexto de alta desconfianza en la moneda local, es observada de cerca por los operadores cambiarios como un indicador de la solvencia y la capacidad que puede ostentar el Banco Central para responder a sus pasivos en el caso de una posible corrida bancaria. Es considerado "imperfecto", porque no incluye otros pasivos del BCRA, como sus letras de deuda. Pero es también, curiosamente, el valor de equilibrio sobre el que converge el precio del "blue" en este país, y desde 2011, más allá de la sobrerreacción que pueda mostrar diariamente.
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