BRUSELAS, dic 7 (Reuters) - Los ministros de Finanzas de Europa alzaron el dedo acusador el martes contra la política cambiaria estadounidense, en momentos en que el euro sigue en sus máximos históricos contra el dólar pese a una declaración del Banco Central Europeo (BCE) que buscaba frenar la subida. Frustrados por el avance implacable del euro , que pone en riesgo a la frágil recuperación económica del bloque de 12 naciones, los ministros de Finanzas de la zona euro lanzaron el lunes su advertencia más clara hasta ahora sobre la cuestión cambiaria. "Opinamos que una volatilidad excesiva y movimientos desordenados en los tipos de cambio son indeseables para el crecimiento económico", dijeron los funcionarios en un comunicado conjunto, que recibió el respaldo del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet. El comunicado hizo recordar a los acontecimientos que precedieron la primera intervención del BCE en los mercados cambiarios, en el 2000, cuando la moneda europea languidecía en sus mínimos históricos. Cuatro años después, los ministros buscan detener las ganancias con las que el euro alcanzó nuevos máximos históricos en torno a 1,3460 dólares la semana pasada. Pero las palabras de los funcionarios no tenían efecto sobre los mercados, donde el dólar -presionado por las preocupaciones sobre el déficit de la cuenta corriente estadounidense- tocó un nuevo mínimo histórico contra el euro el lunes. El euro llegó a subir hasta 1,3470 dólares, aunque a las 1017 GMT, la moneda europea cotizaba a 1,3444. En la víspera, el euro cerró a 1,3399 dólares. Consternados por una política de Washington para el dólar que algunos consideran como de "negligencia benigna", los ministros de Finanzas de la zona euro elevaron el volumen de sus pedidos para que Estados Unidos recorte sus enormes déficits presupuestarios y de cuenta corriente. "Los fuertes movimientos recientes de los tipos de cambio son indeseables y no conducen a ajustes ordenados de los desequilibrios externos. Los grandes países y las áreas económicas deben desempeñar su parte más activamente respecto a la reducción de los desequilibrios mundiales al adoptar las políticas económicas apropiadas", dijo el comunicado. "MENSAJE PARA ESTADOS UNIDOS" La declaración no mencionó explícitamente a Estados Unidos, pero los ministros europeos que el martes estaban reuniéndose para un segundo día de conversaciones fueron más directos. "El mensaje está destinado para nuestros amigos estadounidenses", dijo el ministro de Finanzas de Bélgica, Didier Reynders. "Por el lado de Estados Unidos hay desequilibrios y depende de Estados Unidos que se haga algo". Reynders dijo que no esperaba una reacción inmediata al comunicado del lunes, y su homólogo austríaco, Karl-Heinz Grasser, dijo que no estaba sorprendido por la postura desafiante del mercado cambiario. Grasser también culpó a los déficits de Estados Unidos, diciendo: "Al final del día, ellos (Estados Unidos) tendrán que actuar porque ellos mismos tendrán que abordar estos dos desequilibrios mayores (presupuestario y comercial)". La fortaleza del euro pone en riesgo a los exportadores de la UE al encarecer los bienes y servicios que venden y erosionar el valor de sus ganancias en el exterior. En ese contexto, la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, comenzó a mostrarse más cautelosa sobre las perspectivas económicas de la zona euro, incluso a pesar de que los precios del crudo retrocedieron recientemente desde los récords históricos que alcanzaron este año. |